Un ex traficante señaló que le daba droga a atletas y programas semanales para su utilización, para que se hicieran más fuertes y no pudieran dar positivo
El mexicano Ángel Heredia, ex traficante de productos dopantes, contó en la televisión alemana algunos de los secretos que se esconden bajo la superficie del deporte y calificó como "un juego de niños" engañar a los controladores antidoping.
Durante una entrevista televisiva, que recién saldrá hoy en un medio alemán, el hombre dijo que los atletas se dopan hasta la perfección, engañan a los controladores, se tejen redes criminales y se hace dinero.
"Hay atletas limpios. ¿Pero veremos también victorias limpias?", se pregunta Heredia, en su día uno de los mayores traficantes de productos dopantes en el mundo del deporte y que ahora hace de testigo estrella para la Justicia norteamericano.
"Yo tenía 45 atletas, de los que 32 se contaban entre la clase mundial", añade el mexicano a los reporteros de ARD.
Heredia proporcionaba a sus clientes no sólo sustancias prohibidas desde anabolizantes a hormanas del crecimiento, sino también programas semanales detallados para su utilización, con el objetivo de que se hicieran más fuertes y no pudieran dar positivo. "Es un juego de niños", asegura.
El "dealer" incrimina también al representante de atletas austriaco Rober Wagner, que buscó su contacto en los años 2004 y 2005, según el propio mexicano. "No hablamos sobre otra cosa que doping", cuenta, que acusa a Wagner de haberle comprado productos dopantes.