La referente de la lucha por los derechos humanos considera que eso haría que los juicios avancen y, sobre todo, que se recupere la identidad de los bebés robados durante la última dictadura

La ex ministra de Desarrollo Social del gobierno de la Alianza, Graciela Fernández Meijide, propuso que se bajen las condenas de los represores a cambio de información.
La ex funcionaria, que tiene un hijo desaparecido, hizo estas declaraciones en la presentación de su libro "La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina (a Pablo)", en el que cuenta la tragedia familiar que vivió con el secuestro y desaparición de su hijo Pablo, de 17 años, hecho que ocurrió en octubre de 1976.
En el texto, Meijide cuenta su drama personal, que la hizo ser parte de los movimientos de derechos humanos y de la CONADEP, creada en 1984 por Raúl Alfonsín y cuyo informe fue decisivo en el juicio a las Juntas Militares.
La ex dirigente reveló que se decidió a escribir este libro pensando en sus nietos y en los jóvenes.
En una entrevista brindada a un matutino porteño, sugirió que habría bajar las penas a los represores a cambio de que brinden datos para lograr "alguna verdad" sobre las desapariciones y, especialmente, para recuperar la identidad de los niños robados.
La ex funcionaria criticó además la metodología que se aplicó a partir del año 2003 para avanzar con los juicios a represores: "A mi criterio, la metodología de caso por caso, no es la mejor, porque eso lleva a que se citen a los testigos y es una cuestión peligrosa como el caso de Julio López".
En tal sentido agregó que "no hubo ninguna medida que contribuyera a que los militares dieran información desde su lugar, que son los únicos que la tienen completa".
Además aseguró que es el momento para "derribar el muro del silencio que pusieron los militares" y "si se quiere avanzar en la verdad y justicia simultaneamente, y si se le quienes dar respuesta a quienes se le pueda dar antes de que mueran, como es mi caso, porque hay familiares que se fueron con la angustia de no saber nada de sus hijos, maridos etc".
"Habría que aplicar métodos que se aplicaron en otras partes o ser creativos con los propios métodos", agregó Meijide y recordó que este planteo se utilizó en Sudáfrica, donde se aplicó una reducción de la condena para poder avanzar en el esclarecimiento de casos.
En este sentido, dijo que le preguntó a Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, si prefería que los condenen al que robó a su nieta o que ésta aparezca. A lo que la anciana, de 80 años, le respondió: "Conocerla".
Meijide agregó que esa baja en las condenas apunta a que hablen los represores más jóvenes, no los que denomina "dinosaurios". "Los que secuestraban, interrogaban, los que mataron. Ésos saben. Y son los que no largan prenda", se explayó.