Las armas de fabricación sueca fueron encontradas en un campamento de la guerrilla. Habían sido vendidas a Venezuela. Colombia y también Suecia presentaron pedidos de explicaciones

Fueron cinco los lanzacohetes suecos AT-4 hallados en una caleta a 15 kilómetros de un campamento de las FARC bombardeado en septiembre pasado.
Dos de las armas fueron ubicadas en 2004 en las selvas del Yarí. Pero se desconoce si fueron vendidos, como los otros tres, a Venezuela hace 20 años por una empresa sueca.
Un correo electrónico enviado a un jefe de la FARC abatido, Camilo Tabaco, es una de las evidencias que los organismos de inteligencia tiene sobre la venta de armamento. Hay que hablar con la gente del hombre de la CH porque las pepas no se van a poder meter por San Rafael. Que la gente de Cadete baje hasta Venturosa que no hay riesgo. Son 60 mil", decía el mail encontrado en la computadora del líder del campamento Jhon 40.
Según analistas consultados por el matutino El Tiempo, el correo se refiere de dos puntos fronterizos con Venezuela, y que las letras CH serían en referencia a ese país.
"Lo de la CH es una referencia para indicar que gente de ese país es la que les tiene que enviar las 'pepas', que son municiones para fusil", indicó uno de los hombres que participó en la operación contra 'Jhon 40'.