El presidente depuesto se encuentra en las montañas de la zona fronteriza entre su país y Nicaragua, donde prepara las llamadas "Milicias Populares de Resistencia". En su entorno aseguran que "actuarán de manera pacífica"

Zelaya se instaló en las últimas horas en el sector llamado "Las Colinas", una localidad montañosa ubicada en la frontera entre Honduras y Nicaragua. En ese lugar se están organizando grupos de seguidores del mandatario con el objetivo de "sumar una masa crítica", como apoyo a un nuevo intento de regreso del ex presidente.
Según informa el diario El País de España, desde el entorno de Zelaya aseguraron que las milicias serán "grupos que actuarán de manera pacífica y llevarán nombres de próceres hondureños".
Los nicaragüenses que habitan en "Las Colinas" ven crecer su temor día a día por la presencia de los grupos antagónicos hondureños, ya que la zona fue campo de batalla en los años 80 de los sandinistas y los contras.
En ese sentido, la oposición al presidente Daniel Ortega ha declarado persona no grata a Zelaya, pero el mandatario nicaragüense se aseguró que la policía y el ejército garantice la seguridad del hondureño y su grupo.
Diputados opositores a Ortega intentaron acercarse a Zelaya para darle una carta donde le exigían "no seguír violando la soberanía de Nicaragua", pero se encontraron con un grupo del Frente Sandinista de Liberación que les cortó el paso y les impidió cumplir con su cometido.
Mientras el ex candidato presidencial nicaragüense Eduardo Montealegre se entrevistará con el presidente de facto hondureño, Roberto Micheletti, para que aleje el conflicto de su país, Zelaya le pidió al gobierno de Ortega que otorgue el estatuto de refugiados a los hondureños que han cruzado la frontera para apoyarlo.