El derrocado presidente hizo un parate en su caravana para volver a pedirle a los militares hondureños que "utilicen las miras para defender al pueblo". A los hondureños les pidió que "no se rindan ante la represión". Se prevé que esta noche llegará a la frontera

"Con mi presencia en Honduras, se revierte el golpe de Estado. Los soldados van a bajar sus rifles porque tienen familia. Y quienes hicieron el golpe tienen derecho a recapacitar", dijo el depuesto presidente Manuel Zelaya antes de su intento de regresar a Honduras.
Asimismo, se refirió al pueblo de su país, a quien le dijo: "Quisiera hacer un llamado al pueblo hondureño a que no se rinda ante la represión, porque estaríamos sacrificando el futuro a una cúpula golpista. El pueblo hondureño ya maduró".
A los soldados los instó a que "no permitan que se siga usando Honduras como teatro de una elite política y económica", al tiempo que a la hora de hablarle a la Policía hondureña les pidió que le permitan llegar a su patria.
"La Policía hondureña no tuvo nada que ver en este golpe de Estado; ustedes al impedir la libre circulación de los hondureños arriesgan su carrera; no pueden violar el derecho a la libre expresión del pueblo hondureño", subrayó y finalizó: "Permítanme llegar a mi patria".