A pesar de la decisión tomada por el gobierno provisional de expulsar a los funcionarios venezolanos, el caudillo caribeño no obedecerá. Dice que la decisión es "ilegítima"

El martes, el gobierno interino encabezado por Roberto Micheletti decidió expulsar al personal diplomático venezolano de ese país, por entrometerse en los "asuntos internos" de Honduras, según explicó la vicecanciller hondureña, Martha Lorena Alvarado.
Actualmente el embajador venezolano no se encuentra en Tegucigalpa dado que los gobiernos latinoamericanos decidieron luego del golpe del 28 de junio, retirar a sus representantes diplomáticos, aunque mantienen a funcionarios en ese país.
De todas maneras, el gobierno de Hugo Chávez anticipó que no abandonarán el país tras la orden de Alvarado, de acuerdo a su encargado de negocios en Honduras, Uriel Vargas.
El argumento para rechazar la orden sostiene que la misma fue dictada por un gobierno "golpista" y por tanto, ilegitimo. En ese sentido, Caracas se apoya en la decisión de la comunidad internacional de no reconocer al Ejecutivo encabezado por Micheletti.
"No reconocemos al gobierno de Roberto Micheletti. Es un gobierno de facto (...), golpista, apoyado en bayonetas", dijo Vargas en la puerta de la embajada venezolana en Tegucigalpa.
Ante la consulta de si no temía que fueran expulsados por la fuerza, Vargas respondió: "Sería lo único que le faltaría a este gobierno golpista (...) violar todas y cada una de las convenciones internacionales sobre diplomacia".