El presidente de la comuna de Los Molinos le cambió la cara al lugar. Remodeló la escuela, restauró la Iglesia, hizo gestiones para que se construyera un hotel y hasta le presta la tarjeta a los vecinos

En Córdoba, Juan Carranza, de 70 años, es el presidente de la Comuna de Los Molinos desde hace 35 y los vecinos no quieren que se vaya porque ha hecho un trabajo excelente desde que asumió su mandato.
Según cuentan, antes de que él asumiera en la localidad cordobesa, "todo esto era puro monte, un rancherío lleno de vinchucas. Ni luz ni agua" tenían.
Pero no sólo le cambió la cara al lugar, sino que administra el presupuesto de la coparticipación de una forma que muy pocos hacen, sin salirse de la raya. Un ejemplo de esto es que cada año, cuando van a empezar las clases, le pide a la directora que escriba una lista de todo lo que va a necesitar. "Vamos a una librería grande y compramos todo", asegura Carranza.
Con el paso del tiempo, contó, remodeló la única escuela primaria, restauró la Iglesia, que data de 1751, y creó el Banco de la Gente, que otorgó préstamos para microemprendimientos. Sin embargo, según explicó Lalo Griffa, un contador cordobés, "lo que le ha dado aún más apoyo de la gente es la gestión que hizo ante varios gobiernos para que se construyera el hotel", un complejo cuatro estrellas, con campo de golf y en el que trabajan 60 personas de Los Molinos.
Pero la buena administración no es sólo lo que destaca a Carranza, sino también su generosidad. Ema de Martínez, una mujer de 65 años y madre de ocho hijos, relató: "Acá todos sabemos que cuando alguien necesita techar o para ladrillos, el presidente les presta su propia tarjeta de crédito. La gente saca de una ferretería donde "el Juan" tiene cuenta, y después le van devolviendo en cuotas".
"El Juan es de esos que tienen que seguir vivos de por vida", agregó según publicó el diario Clarín.