Hillary Clinton y el Departamento de Estado norteamericano, a través de un comunicado, dijeron que su "gobierno ha tenido históricamente una profunda y productiva asociación con el pueblo y el gobierno de la Argentina" y que esperan "seguir su compromiso y el trabajo con los legisladores electos"

En tanto, Riordan Roette, asesor del presidente Barack Obama durante su campaña electoral y profesor de la prestigiosa universidad John Hopkins de Washington, señaló que "el 2011 no está en el futuro de los Kirchner" y que el haber perdido la mayoría en ambas cámaras significa que "el Congreso y los gobernadores tendrán de ahora en más un rol más importante".
Por su parte, James Cheek, quien fuera embajador de ese país en la Argentina, consideró que la relación que hay actualmente entre el gobierno de Barack Obama y el de Cristina Kirchner es correcta pero no íntima.
Además, según este diplomático, para que haya un mayor acercamiento entre los dos países durante los dos años que le quedan en la Casa Rosada, la Presidente tendría que hacer gestos concretos que disminuyan la desconfianza que sigue existiendo hacia su gobierno.
"Se esperaba un cierto desgaste. Pero lo que me sorprendió es que el voto en contra del gobierno fuese tan fuerte", dijo el director de Foreing Policy, Moises Naim. "Ahora la pregunta es qué va a hacer el gobierno con la derrota y qué hará la oposición con la victoria", sostuvo este especialista.
A su vez, piensa que uno de los problemas del matrimonio Kirchner es que han acumulado demasiados enemigos durante mucho tiempo. A nivel doméstico, Naim senaló al campo, a los medios de comunicación y a los empresarios.
El presidente del Diálogo Interamericano, Peter Hakim, dijo: "Ahora veremos si son capaces de cambiar de estilo de gobernar y comienzan a abrir el juego", según informa el diario Clarín.