Un fallo judicial que exige una respuesta de la Comuna en un caso concreto generó divergencias. En el medio, las acusaciones de Pino Solanas durante la campaña electoral pusieron el tema en la agenda

Hace unas semanas, la Justicia hizo lugar a un amparo de una pareja boliviana que reclamaba ser asistida por el gobierno porteño "de forma integral" por haber sido presuntamente explotada por un "taller clandestino".
La pareja en cuestión es la formada por Concepción Pajarito y Oscar Mamani, ambos bolivianos, que denunciaron a la firma Kosiuko y al taller que los contrataba. De acuerdo con la denuncia, la empresa los echó cuando pidieron un aumento de sueldo. Mientras la Justicia dio por acreditada esta situación, el gobierno porteño desoyó el reclamo, según denuncian los perjudicados.
Desde la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Ciudad, su titular, Helio Rebot, afirmó a Infobae.com que el amparo presentado por parte de la pareja Mamani "los sorprendió" porque "se le dio todo el asesoramiento y la asistencia que se brinda en estos casos".
"Nos comunicamos con la Alameda -afirmó Rebot- y ellos no querían el alojamiento que les dábamos, sólo querían frazadas. Nosotros les dimos eso y colchones. Pero ellos querían otro tipo de ayuda". Ese otro tipo de asistencia está basado en un pedido de vivienda para ellos y su familia que ahora se encuentra en Bolivia. "Ellos nos piden un terreno para hacer una casa e instalar a toda su familia", aseguró el funcionario.
Desde La Alameda, organización que asesora y contiene a los Mamani, denunciaron que el gobierno porteño les pidió a la pareja que "presupuestaran alojamiento" en los hoteles que tienen convenio con la comuna. Gustavo Vera, representante de la organización, afirmó a Infobae.com que el Poder Ejecutivo macrista "trata a las víctimas de esclavitud como si fueran personas en condición de calle".
Vera señaló que "se les propuso a la pareja boliviana alojarse en un complejo de La Boca en donde conviven linyeras". "Las víctimas de trata son personas abusadas, necesitan un tratamiento especial. No es lo mismo un alemán pobre que un sobreviviente de Auschwitz", describió.
En las últimas horas, se conoció que se produjó una ampliación de la medida de Amparo por medio del cual se exigiría al gobierno porteño atención psicológica, jurídica y social.
La fractura
A raíz de este hecho se generó una discusión en el seno macrista. Por un lado, la posición mantenida por la Secretaría que maneja Rebot y que, según el funcionario, está implementando un protocolo de acción que integra a varias áreas de otros ministerios para cumplir con la ley aprobada el año pasado sobre trata de personas que abarca a aquellas víctimas de explotación sexual y abuso laboral.
"La ley 2781 manda a protocolizar y establece rutinas. Ya las estamos aplicando -explicó Rebot- ahora sale un decreto que articula (los Ministerios de) Salud, Educación, Desarrollo Social, el Consejo de Niños, Niñas y Adolescente, la Subsecretaria de Trabajo y la de DDHH". Sin embargo, es en este punto donde se presentan las diferencias en el PRO.
La legisladora porteña María Eugenia Rodríguez Araya, del PRO, denuncia que el proyecto de ley aprobado el año pasado, y de autoría de su par socialista Verónica Gómez aún no está reglamentado.
"El 11 de junio del corriente, en forma conjunta con la diputada Gabriela Alegre presentamos un pedido de informe con respecto a la reglamentación de dicha ley", destacó la legisladora, quien, además, redactó un proyecto para crear una oficina de asistencia a la víctima de trata que dependería del Gobierno Porteño, siendo su finalidad coordinar y ejecutar los recursos para la asistencia, protección y reinserción de la victima de trata, su familia e hijos/as nacidos en cautiverio.
"Podrá coordinar, ejecutar y diseñar planes y programas para la asistencia, protección y reinserción de la victima", afirmó a Infobae.com la legisladora.
Sin embargo, en los últimos días la oficina de Rebot catalogó el proyecto como negativo a nivel técnico. "Tengo la esperanza de que pronto lo comprendan correctamente", destacó la legisladora tras conocerse el documento.
Diferencias internas
Desde otros sectores externos al PRO también criticaron la forma en que el macrismo encaró el tema y plantearon algunas inquietudes por la gran cantidad de leyes que aún no fueron reglamentadas.
La legisladora por la Coalición Cívica (CC) Diana Maffía, que en los últimos días denunció una gran cantidad de leyes aprobadas pero sin aplicación por parte del Poder Ejecutivo porteño, afirmó a Infobae.com que la legislación sobre trata de personas "no fue vetada por el macrismo porque directamente no fue reglamentada".
"El macrismo hace lo que tanto le critica al kirchnerismo: no veta una ley sino que directamente la omite sin llevarla a la práctica. Es lo mismo, los bloques oficialistas porteños votan a sobre cerrado lo que baja del Ejecutivo", afirmó Maffía.
Asimismo, la legisladora habló de "incongruencias" entre los ministerios porteños porque "hay diferentes líneas" lo que lleva a que muchos programas de asistencia no se lleven a cabo correctamente.
"No están trabajando como un equipo y el que más recela todo tipo de proyecto es el ministro de Hacienda, Néstor Grindeti. Por ejemplo, vemos cómo se le descuenta a los maestros y no se le consulta al Ministerio de Educación. Es como una medida para adoctrinarlos".
Maffía señaló que las políticas a nivel social por parte del gobierno porteño "responden más a una política de practicidad en materia presupuestaria que efectiva". "Es como el 0800 que quieren implementar, por medio de un solo número la gente va a poder consultar sobre rentas, violencia doméstica, gente en estado de calle, o sea, sobre todo. Una víctima de trata no puede estar esperando la opción numérica para que acceda a algún tipo de asesoramiento".
La polémica surge a pocos días de que se hiciera público, en plena campaña electoral, un video editado en donde se lo ve al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri en el back de un supuesto spot publicitario en donde ironiza sobre las acusaciones de Fernando "Pino" Solanas: "Hay que darle trabajo a la prostitución y yo puse una tintorería, un prostíbulo, una tintorería, un prostíbulo; porque las sábanas están sucias. Un par de jodas así estarían bien
".