En la localidad alemana de Vauban, los vehículos no están prohibidos, pero el diseño de la ciudad desalienta su uso y el 70% de los habitantes no tiene. Las nuevas tendencias antiautomóviles

En este nuevo distrito experimental de las afueras de Friburgo, cerca de la triple frontera con Francia y Suiza, como regla general están prohibidos los garajes domésticos, las entradas de auto y estacionar en la calle.
Las calles de Vauban están completamente "libres de autos", con excepción de la calle principal, por donde corre el tranvía que lleva al centro de Friburgo, y un par de calles en los bordes de la localidad. Tener auto está permitido, pero para estacionar hay enormes garajes construidos en los límites de este emprendimiento.
El 70% de los 5500 residentes de esa ciudad no tiene auto, y el 57% vendió el suyo.
Vauban se terminó de construir en el año 1006 y es apenas un ejemplo de una tendencia en alza en Europa, EE.UU. y otros países que propone independizar la vida suburbana de la utilización del auto, como parte del movimiento llamado planificación inteligente.
El automóvil es el eje de la vida en los suburbios y según los expertos, ese es uno de los principales obstáculos para reducir de manera drástica el efecto invernadero producido por las emanaciones de gases, y por lo tanto para detener el calentamiento global. Los usuarios de autos son responsables del 12% de las emisiones de gases de invernadero -un porcentaje que, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, está en aumento-, cifra que alcanza el 50% en las zonas de mayor tránsito automotor en EE.UU.
Mientras en las últimas dos décadas los planificadores se esforzaron por hacer ciudades más compactas y mejores para caminar, ahora han comenzado a aplicar el mismo concepto a los suburbios, concentrándose en sus ventajas ambientales, como reducir la emisión de gases. Vauban, un rectángulo de un kilómetro y medio cuadrado, podría ser el experimento más avanzado de vida suburbana con reducción de automóviles segúninforma el diario La Nación.
Sus principios están siendo adoptados en todo el mundo, como un intento de hacer que los suburbios sean más compactos y accesibles al transporte público, y con menos espacio para estacionar. En este nuevo enfoque, los comercios están situados a distancia de a pie de los hogares o sobre la calle principal, y no en grandes almacenes de una remota autopista.