Quienes están a favor señalan que las mujeres buscan un parto seguro. Por su parte, los que están en contra opinan que ellas "quieren parir sin poner el cuerpo"

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el número de cesáreas con respecto a los nacimientos no debe ser superior al 15%, la tendencia de evitar el parto natural está en aumento. De hecho, a nivel mundial la cantidad de nacimientos por este método asciende al 29% en hospitales públicos y al 44% en clínicas privadas.
Ahora, ya pasando al plano nacional, en la Argentina se registró que en las clínicas privadas el porcentaje de los nacimientos por cesárea equivale el 60% del total, mientras que en la ciudad de Buenos Aires, en los hospitales públicos, es del 25 por ciento.
Alberto Fernández, médico de la sección de Medicina materno fetal del CEMIC, opinó que la diferencia radica en que "en el hospital público la mujer entra por guardia y se espera el tiempo que sea hasta el momento del parto. El sistema privado es personalizado y no todos los médicos esperan 10 horas".
Por su parte, Mario Sebastiani, médico del Hospital Italiano (donde los partos por cesárea trepan al 50%) y miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología, señaló que la recomendación de la OMS de que sólo el 15% de los partos sean por este método no tiene rigurosidad porque se hizo hace 30 años.
A su vez, defendió la decisión del parto por cesárea al decir que quienes lo deciden "son mujeres que quieren tener un evento programado porque no sienten la necesidad de que su hijo pase por su pelvis. Hay quienes respetan su autonomía y otros que creen que deben necesariamente parir por vía vaginal, una descalificación inadmisible".
"Ellas lo hacen por autonomía, por comodidad y por seguridad. Muchas mujeres tienen hijos cuando son más grandes y deben pasar por procedimientos de fertilización que son costosos en lo emocional y en lo económico. Atravesaron tanto que lo que buscan es un parto seguro", agregó.
Por último, desmintió que los médicos indiquen más cesáreas para ganar más dinero y que "el profesional cobra por nacimiento".
Claro que mediante una postura a favor existe otra en contra. Esta es la de Mirta Merino, asesora obstétrica de la ONG "Dando a luz", quien dijo que "hay una cultura de que lo rápido y fácil es mejor. Las mujeres que piden una cesárea no saben que es una cirugía mayor que tiene más riesgos de mortalidad que un parto normal". "Lo piden por miedo al dolor o porque no quieren que los genitales sufran las consecuencias de un parto vaginal. Pretenden parir sin poner el cuerpo", añadió.
Otras razones para que aumenten las cesáreas
Fernández indicó que "muchos médicos lo hacen para evitar represalias legales. Terminan practicando la medicina defensiva porque ante un juicio por mala praxis es más difícil argumentar que se tuvo que usar fórceps que si se tuvo que operar. Las cesáreas van a aumentar porque el obstetra trabaja con la espada de Damocles en la cabeza: lo que salga mal se traduce en una acción legal contra él", publicó el diario Clarín.