Así lo manifestó en Radio 10 Roberto Cruz, el enfermero cubano que fue asilado en el país. Prometió luchar por la liberación de su pueblo de la dictadura de los Castro

En diálogo con Oscar "El Negro" González Oro, en el programa El Oro y el Moro de Radio 10, Roberto Cruz contó los detalles de su llegada al país y los desafíos actuales que tiene, frente a la necesidad de que las autoridades argentinas validen su título de enfermero para poder trabajar. Además, comentó los desafíos que tiene por delante y su compromiso con la lucha de sus compatriotas sometidos por el régimen de Fidel y Raúl Castro.
Roberto Cruz detalló características desconocidas de la vida cotidiana de los isleños y de las vejaciones que sufren por el simple hecho de pensar distinto. "En Cuba, hasta 1994 no se podía creer en Dios", recordó.
"Cuando llegué a la Argentina me sentí libre, el pueblo argentino me ha acogido con un gran corazón", contó Roberto Cruz, tras el alivio que sintió al ser -después de dos años- asilado por la Argentina. "La vida no tenía sentido en Cuba, es todo una rutina en torno a la figura de Fidel Castro y al pseudocomunismo que ha creado", aseguró.
Cruz resaltó que "no hay libertad" en su país. "Está descrito en la Constitución y en la Ley Mordaza, por lo cual cualquier cubano que esté haciendo lo que estoy haciendo yo, que es expresarme libremente, tiene una pena que va de 8 a 24 años, sólo por expresarse de forma diferente a los intereses del gobierno", aseguró.
"Hay gente que, por tener un folleto de derechos humanos en su bolsillo, está cumpliendo 24 años de prisión. Cuba es una prisión", destacó Roberto en diálogo con "El Negro" González Oro, tras lo cual se comprometió a luchar para evitar "el dolor" que sufre el pueblo cubano.