Integró hasta su disolución la Cámara Federal en lo Penal que juzgó a los delitos calificados como subversivos entre 1971 y 1973. Murió en un atentado reivindicado por una fracción del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)
Jorge Vicente Quiroga fue asesinado en el 28 de abril de 1974 por dos jóvenes en motocicleta, que lo balearon a la salida de su domicilio en un atentado que luego fue reivindicado por la organización ERP 22 de agosto. Asimismo, en 1980, Marino Amador Fernández y Raúl Argemi fueron condenados a 18 años de prisión por ser los autores del homicidio.
Entendemos que el objeto de la muerte del doctor Quiroga fue el asesinato de un juez de la Nación que juzgó a terroristas aplicando el derecho, y que a pesar del tiempo transcurrido no ha sido debidamente homenajeado, habiéndonos regalado su vida a los argentinos por la administración de la Justicia con mayúsculas, expone el líder de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de La Argentina, José María Sacheri, en una carta de lectores publicada por el diario La Nación.
La misiva recuerda la figura del ex juez y expone que con el cuestionamiento a la Cámara Federal en lo Penal que los juzgaba conforme a derecho y con la muerte de Quiroga los guerrilleros lograron amenazar y asustar a los jueces, alentaron el golpe de 1976 y produjeron que el Estado los persiguiera con violencia y los llevara a una muerte arbitraria a muchos desaparecidos que carecieron de juicio.
Desde 1971 hasta 1973 existió una administración de Justicia para los delitos del terrorismo; culpables e inocentes fueron juzgados hasta donde la justicia humana puede juzgar. Hubo absueltos, sobreseídos y condenados, resalta el miembro de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de La Argentina, y agrega: si esa Cámara Federal no hubiese sido derogada y se hubiese seguido juzgando a los guerrilleros conforme a derecho, probablemente habrían salvado sus vidas casi todos los aproximadamente 8000 desaparecidos por los que desde hace tantos años toda la sociedad civil se ve moralmente inculpada.
Quiroga había nacido en 1926 y desde 1947 ocupó distintos cargos en la carrera judicial: fue fiscal, secretario y juez. Al crearse en mayo de 1971 la Cámara Federal en lo Penal de la Nación, se lo designó en la quinta vocalía del alto cuerpo.