En la Argentina hay alrededor de 8000 personas que tienen la forma juvenil o precoz de este trastorno neurológico que en general suele asociarse sólo con la vejez

El concepto de que el Parkinson es una enfermedad de la tercera edad no es del todo acertado, aunque los especialistas especifican que a mayor edad, se tienen más chances de padecerla.
"Uno de cada diez pacientes se diagnostica antes de los 50", comentó a un matutino porteño la neuróloga Cecilia Peralta, que dirige la Clínica de Movimientos Anormales y Enfermedad de Parkinson del Hospital César Milstein y del Cemic.
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica que, básicamente, hace que la persona pierda el control de sus movimientos.
Los síntomas motores son iguales a toda edad: lentitud de movimientos, dificultad al caminar o necesidad de hacerlo con pasos cortos, temblor y rigidez en el cuerpo.
"En el 70% de los casos, la rigidez afecta al miembro superior derecho", precisó Peralta. Pero en los últimos años se descubrieron otras señales que pueden preceder varios años a los síntomas motores: la depresión y la disminución del olfato.
Cuanto más temprano sea el diagnóstico, mejor. Los tratamientos permiten que los pacientes alcancen una mejor calidad de vida en el futuro.
"La persona tiene que llevar una vida lo más normal posible y no debe ser discriminada ni tampoco victimizada. En los primeros años de la enfermedad no tiene limitaciones motoras ni intelectuales que justifiquen considerarla con discapacidad para su inserción social o laboral", finalizó Peralta.