Así lo aseguró en Radio 10 el presidente de la asociación Médicos sin Banderas. Criticó la falta de "políticas continuas" y dijo que si no se trabaja, el próximo verano los casos se van a "multiplicar por diez"

De viaje a Pampa del Infierno, en Chaco, Ariel Umpiérrez, médico presidente de la asociación Médicos sin Banderas, remarcó que la zona está "muy complicada".
Consultado acerca de las causas que degeneraron en la situación actual el profesional fue contundente: "Se trata de complicaciones políticas, de gobiernos provinciales que trataron de negar la realidad en base a estadísticas en toda esta zona del norte argentino".
"Hubo preeminencia de lo político sobre lo sanitario", consideró Umpiérrez, quien remarcó que "lo que está en juego es la salud -y la vida en algunos casos- de la población".
Umpiérrez comparó lo que ocurre en la Argentina con las experiencias que los profesionales de la asociación viven en otros países: "Nosotros trabajamos en todas las partes del mundo y vemos la misma constante: las autoridades tratan de negar la realidad, pero cuando uno camina por las guardias de los hospitales se da cuenta de cómo son las cosas".
Acerca de los dichos de la ministra de Salud, Graciela Ocaña, que aseguró en los últimos días que el dengue "no" es una epidemia, consideró que "la ministro no tiene idea de lo que está hablando o dice cosas que no son ciertas". "Nosotros tenemos contacto con la gente y lo cierto es que la gente tiene los síntomas. No se trata de contar los casos, los casos están y hay que hacer algo", subrayó.
"La ministro está politizando la cuestión y llevando el problema a un terreno que no corresponde y lo cierto es que no lo vamos a solucionar en 20 días", dijo el profesional.
Umpiérrez opinó que "realmente el problema es que no hay un sentido de continuidad, como estos problemas necesitan; al dengue no se le va a ganar en seis meses" y finalizó: "Lo que temo es que venga el frío, el dengue amaine y cuando vuelva el calor vamos a tener la enfermedad multiplicada por diez".