
En el día de ayer, Lindsay Lohan llegó a confesar que está viviendo el mismísimo "infierno" tras la ruptura de la DJ Samantha Ronson, su novia durante varios meses.
Harta del constante asedio de los paparazzi, que la persiguen hacia donde va, Lindsay Lohan salió de la peluquería con una chalina rayada que le cubrió toda la cara.
En una entrevista, la protagonista de Mean Girls abrió su corazón y aseguró que la noche que rompió con su novia fue la peor de su vida.
"No soy una mala persona y esto es lo que pasa. Me criaron para tratar bien a las personas y estoy tan agotada con todo este drama", dijo.
"Todo el mundo se volvió en mi contra. Soy una chica de 22 años que está enamorada. Me sentí como que estaba en Chicas malas, pero peor, porque esa era una película".
"Estoy muy herida. Toda la situación es enfermiza", sentenció y dijo que, con este reportaje, intentó finalizar el capítulo más triste de su vida.