El candidato a diputado nacional por la Coalición Cívica dijo que era "hipócrita castigar la informalidad" de esa feria. Reprocha que las autoridades provinciales no le den oportunidades a los "emprendedores"

Alfonso Prat Gay sorprendió cuando en una columna de opinión defendió abiertamente la informalidad y el comercio que existe en una de las ferias más grandes de América Latina: "La Salada".
El ex presidente del Banco Central y prestigioso economista de JPMorgan realizó una insólita defensa de ese "centro comercial" y amparó a los "emprendedores" que allí se establecieron desde hace años.
Prat Gay, quien competirá con Gabriela Michetti por una banca en el Congreso como diputado nacional por la Coalición Cívica (CC), dijo que era "hipócrita" castigar a los feriantes que allí trabajan y que quienes los critican lo hacen bajo argumentos "simplistas".
"Definir como ilegalidad la informalidad de los vulnerables de la sociedad, como lo son la mayoría de los feriantes de La Salada, es decirles que ser pobre es ilegal", argumenta Prat Gay sobre la feria que nació en 1991 en plena crisis y que hoy es un megacentro comercial ilegal, manejado por unos pocos.
Además, Prat Gay califica como una "peligrosa simplificación" las operaciones en negro que se realizan en "La Salada". "Hoy genera mucho desconcierto entre los hacedores de políticas públicas que, en lugar de colaborar con este éxito y ayudar a ordenarlo e integrarlo a la economía formal, lo aprietan", dice el economista estrella de Elisa Carrió que comenzó a recorrer el Conurbano desde hace un año.
El ex hombre fuerte del Banco Central nombrado durante la administración de Eduardo Duhalde reconoció sin embargo que existe falsificación de marcas, pero que no se resuelve con "operativos espasmódicos y mediáticos en los que se decomisa mercadería".
Por último, en una columna de opinión publicada en el matutino Clarín, Prat Gay dice que los feriantes de "La Salada" trabajan "para sacar a su Argentina adelante".