Más de ochenta ballenas quedaron varadas en la costa australiana, unos 270 kilómetros al sur de Perth, informaron medios locales, quienes advirtieron que grupos de voluntarios intentaban hacer retornar a los mamíferos al agua.
Las autoridades de Medio Ambiente locales fueron alertadas sobre la situación y enviaron un equipo de expertos al lugar, aunque testigos indicaron a medios de comunicación que varias de las ballenas estarían ya muertas.
Según un testigo, se logró hacer retornar al agua a seis o siete de los animales.