Después de seis meses de sostenida caída, las cotizaciones de los commodities acusaron en el primer mes del año un salto de 11,4%, según los cálculos del Banco Central en función de la estructura del comercio exterior argentino

El Índice de Precios de las Materias Primas (IPMP) se recuperó parcialmente del brusco descenso que había experimentado en la segunda mitad del 2008, aunque no necesariamente llegará a revertir la contracción del comercio exterior argentino que se verificó en el último bimestre de ese año, por el doble efecto de la profundización de la crisis internacional y el ajuste a la baja de las estimaciones de cosechas del ciclo 2008/09.
"El incremento del mes fue impulsado en mayor medida por los precios de los productos agrícolas, cuyo encarecimiento estuvo explicado por la evolución del complejo sojero y el maíz, que aumentaron sus cotizaciones 15,4% y 9,2%, respectivamente", explica el informe mensual del Banco Central.
Asimismo, el precio del petróleo presentó una suba de 6,1%, revirtiendo al igual que en el caso del IPMP, un período de seis meses de bajas sucesivas. El resto de los productos relevados también mostraron incrementos mensuales, aunque de menor magnitud, consigna la autoridad monetaria.
Insuficiente recuperación para los exportadores
De todas formas, en términos interanuales, el IPMP mantiene una caída de 29,0%, determinado por el abaratamiento de todos los productos, fenómeno que casi simétricamente se ha ido reflejando en la performance de las exportaciones en los últimos meses de 2008.
Las mayores bajas se observaron en los precios del cobre 54,4 % y del petróleo crudo 51,6%, a lo que se sumaron las mermas en el aceite de soja 38,1%, trigo 35,5% y los porotos de soja 23,9% interanual.
Además, los cálculos del Central dieron cuenta de que en enero el IPMP se ubicó 28,7% por debajo del promedio de 2007, es decir que si se estabilizara en el resto de los 11 meses del año en nivel de enero, el año terminaría con una pérdida de casi 30 por ciento.
Y si bien el actual índice está 36,2% sobre el promedio histórico de la serie que se inició en 1996, si se descuenta el efecto de las retenciones con las que son castigadas las exportaciones, particularmente del complejo agrícola y petróleo, los valores actuales resultan similares a los de entonces, aunque en un contexto de mayores costos y presión tributaria más elevada, sobre todo a nivel provincial y municipal.