Resurgieron las esperanzas de Oscar Córdoba y se sumó otro nombre a la pelea por ocupar el arco de Boca. Lo de Roberto Abbondanzieri se complicó por las pretensiones de Carlos Bianchi

Oscar Córdoba es el hombre al que no lo ata traba económica alguna para volver al arco de Boca, pero no es la prioridad de Carlos Ischia. Roberto Abbondanzieri es precisamente el arquero que pretende el entrenador, aunque una diferencia en los números alentada por Carlos Bianchi podría frustrar el pase.
Así de duro está el mercado y Boca, acaso uno de los clubes más "sanos" económicamente, no es la excepción. Mucho menos con Carlos Bianchi en su nueva función de manager. Es que fue el propio "Virrey" quien enfrió una transferencia que estaba prácticamente resuelta, al querer ahorrar un pesito más y provocar la furia de los españoles.
Boca y Getafe habían arreglado todo de palabra. El club dueño del pase del futbolista había bajado sus pretensiones a la mitad: en lugar de percibir 600 mil euros por liberar antes de tiempo al jugador, recibiría 300 mil. Bianchi quiso achicar aún más esa diferencia y embarró el terreno.
Hoy las negociaciones están estancadas, aunque la diferencia no es abismal (serían unos 100 mil euros) y hay intenciones de destrabarla. Si no se da, Boca tendrá que ir a la carga por otro arquero, y allí sí que las opciones son pocas: Córdoba, un viejo conocido, o Cristian Álvarez, ex Rosario Central y actual suplente del Espanyol.