La modelo no puede disimular la felicidad que le provoca la maternidad. "Indiana pasó a ser la prioridad absoluta, a tal punto que llego a olvidarme de mí misma", dijo la flamante mamá

Nicole Neumann irradia felicidad. En la producción fotográfica que hizo para la revista Caras, la modelo presentó a su "reina": su pequeña hija de casi tres meses llamada Indiana.
En la entrevista, la rubia aseguró que el nacimiento le cambió "completamente" la vida. "Indiana pasó a ser la prioridad absoluta, a tal punto que llego a olvidarme de mí misma", destacó.
Y agregó: "Se madura un montón y se planifica todo de a tres. A nivel personal y emocional me siento distinta. Veo todo con amor, no me quiero pelear con nadie ni me importa lo que puedan decir".
Según Nicole, Indiana se parecía mucho a su papá, Fabián Cubero, apenas nació. Sin embargo, ahora es una "mezcla de cincuenta y cincuenta. Lo que sí, es rubiecita".
El jugador de Vélez es un papá excepcional: "Tiene mucha onda con los chicos, es algo que le nace. Es muy gracioso verlos, él la sienta sobre sus piernas, de frente, y le empieza a hablar, le canta y le hace jueguitos con las manos".
Neumann está tan contenta que decidió no pedirle nada a Papá Noél esta Navidad. "Lo único que tuve que poner en el arbolito son cartitas diciéndole: 'Gracias, gracias, gracias'".
A pocos meses de dar a luz, Nicole asegura que todavía tiene que bajar algunos kilos. "No me vuelvo loca, y a los treinta días, cuando me dieron el alta, empecé a entrenar de a poquito. El peso no me obsesiona, si bien quiero volver a tener el cuerpo de antes".