El líder de Boca se mostró con La Doce en Luján, en un evento destinado a recaudar fondos para la organización. Ayudó y mucho: se llevaron casi 30 mil pesos

La barra brava de Boca, más conocida como La Doce, utilizó la presencia de Juan Román Riquelme para organizar un evento y recaudar fondos destinados a costear los gastos de su logística.
La cena show se realizó en Luján, más precisamente en el Polideportivo del Gremio de Trabajadores Municipales -con capacidad para 500 personas-, y contó con la presencia de la figura de Boca.
El cubierto costaba $50 y otros $20 la foto con el ídolo. Según el informe publicado por el periodista Gustavo Grabia en el diario deportivo Olé, se habrían recaudado cerca de 30 mil pesos, de los cuales una ínfima parte tuvo fines benéficos: la compra de dos sillas de ruedas.
La nota consigna que el jefe de la barra, Mauro Martin, logró asegurarse la presencia de Riquelme gracias a su buena relación con "Chanchi", el hermano del mediocampista que fue secuestrado en 2002.
Ni siquiera el ex líder de la organización, Rafael Di Zeo, había logrado contar con la complicidad del futbolista para ocasiones similares. Tampoco para visitarlo en la cárcel, como sí lo harían muchos de sus compañeros.
Luego de reunirse con los integrantes de la barra en la Basílica, donde todos hicieron una oración pidiendo por la obtención del título, Román partió junto a la caravana hacia el lugar del evento.
Siempre de buen humor y, según sus allegados, ignorando la verdadera finalidad de la cena, firmó autógrafos, se sacó varias fotografías y se retiró dos horas después, pasada la medianoche, a cuatro días del choque frente a San Lorenzo por el triangular que define el Apertura.