Se habla de los equipos que van a estar en la pelea. Pero quienes los enfrentarán tienen motivos para salirles a jugar con más o con menos ganas

Por la gloria, la venganza, el placer o el honor, lo cierto es que los cuatro candidatos a pelear el título del Apertura no la tendrán fácil el domingo, cuando desde las 19:10 tengan enfrente a sus rivales de turno, cada uno de los cuales tiene un particular motivo para dar pelea.
Argentinos, por ejemplo, tendrá como técnico a un Néstor Gorosito que lo dirigirá por última vez y, en teoría, dará todo para despedirse con la mejor imagen después de una buena campaña. Si baja a San Lorenzo, sin embargo, el futuro técnico de River le habrá dado una mano al gran rival, Boca -siempre y cuando los de Ischia sepan aprovecharla, claro-.
Pero también, si gana, "Pipo" habrá dejado en el camino a San Lorenzo, otro equipo con el que está identificado.
Sin embargo, de estas alternativas que tiene Gorosito, la más dolorosa sería que él podría ser responsable de un eventual festejo de Boca y las consecuentes cargadas hacia un River que terminaría último: más opuestos, imposible.
Antonio Mohamed, entrenador del Colón que visitará a Boca en La Bombonera, no tiene demasiado por perder, pero igual intentará llevarse los tres puntos porque una victoria le daría una chapa enorme.
Ya dijo "El Turco", además, que si tiene que elegir por alguien opta por Diego Cagna: "Él y Tigre se merecen el título", sostuvo en una entrevista con el diario deportivo Olé.
Mohamed, además, es hincha fanático de Huracán, acérrimo rival de San Lorenzo, que también está en la pelea. Sabe, como contrapartida, que una victoria de Colón puede significar una mano enorme para el "azulgrana".
Como se ve, el entrenador del conjunto santafesino tomó partido antes de la última fecha.
Lanús -a quien se le deben dar otros resultados para ilusionarse con el desempate- no la tendrá fácil con San Martín de Tucumán, ya que éste juega un campeonato aparte, como el del promedio de descenso.
Tampoco hay que olvidar a Banfield, el rival de Tigre. El conjunto dirigido por Jorge Burruchaga debe ganar para la seguridad del técnico y para al menos intentar despejar la imagen irregular demostrada a lo largo del campeonato.
Pero también existe otra incentivación: si le gana a Tigre, le puede dar una mano a su acérrimo rival, Lanús, que necesita que tanto los de Victoria como San Lorenzo y Boca no sumen de a tres para mantener sus esperanzas.
Banfield, en consecuencia, también puede ser juez y parte de la situación. ¿Le convendrá ganarle a Tigre y darle una mano a Lanús?
Cada uno de los rivales de los candidatos tiene varios motivos para no dejar ganar. Y los mismos motivos para salir a comerse a los punteros.