Confirmada la ausencia del número uno, el equipo español queda diezmado y crecen las chances argentinas de saldar su histórica deuda con la Davis. De todos modos, las alternativas son peligrosas

Nicolás Almagro quiere dar pelea, pero sus chances se ven debilitadas por un flojo cierre de año
La serie no está ganada antes de empezar ni mucho menos, pero la baja de Rafael Nadal favorece claramente al equipo argentino, que buscará saldar una deuda histórica con la competición por equipos más importante del tenis mundial.
Esta situación hará que sea David Ferrer, de gran currículum pero pobre presente (hoy número 12 del mundo y 4º del ránking hasta hace algunos meses), el número uno del equipo español. Ahora, al capitán del equipo, Emilio Sánchez Vicario, le queda resolver quiénes completarán el elenco.
Los doblistas serán, con seguridad, Feliciano López y Fernando Verdasco, una pareja que ha hecho ruido en el circuito y que ahora pasa a ser la gran esperanza del equipo visitante.
Por lo tanto, resta definir quién será la segunda raqueta, y allí aparecen las chances de jugadores de peso que habían perdido terreno en las últimas semanas, antes de la lesión de Nadal. Ganan fuerza las posibilidades de Juan Carlos Ferrero y Nicolás Almagro, aunque la prensa española también se permite mencionar a Marcel Granollers (Tommy Robredo se autoexcluyó del equipo por bajo rendimiento).
Por experiencia y por mejores antecedentes en canchas rápidas, todo indica que el primero corre con una importante ventaja. Sin embargo, este año, Ferrero, ex número uno del mundo y actual 55º de la clasificación ATP, no cosechó ningún título.
Las posibilidades de Almagro habrían sido mucho más claras si la superficie hubiera sido el polvo de ladrillo del Parque Roca, por ejemplo. De hecho, en 2008 brilló en la gira americana de canchas lentas, donde cosechó los títulos de Costa do Sauipe y Acapulco. Luego las lesiones le hicieron perder regularidad.
La alternativa de Granollers, en tanto, sólo se basa en su buen presente. El joven catalán dio el salto de calidad este año y hasta se anotó su primer título ATP, en Houston, en cemento bajo techo, nada menos.
Hoy, cuando ya esté bien digerida la noticia de la baja de Nadal, se resolverán las últimas incógnitas. Entretanto, ventaja argentina