Se trata de agentes especializados que resaltan las áreas donde más colaboraba la DEA. Información de altísimo valor y apoyo logístico que no recibirán por capricho de Evo. Le dan tres meses para irse

Se trata de una retirada forzada que debió hacer personal de la DEA en Bolivia, y despertó la preocupación de los que más entienden en el asunto. Piden un respaldo integral de parte del gobierno o de otros organismos para no dejar de operar: de lo contrario, advierten, se concederá ventaja a los narcotraficantes.
"Ellos nos apoyan con intercambio de información especializada y equipamiento. Esa idea de que están por encima de nosotros es falsa", aseguró un oficial de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), una de las reparticiones de élite de la Policía boliviana que trabaja en la interdicción y combate las drogas en esas zonas del país.
Evo Morales determinó por decisión "personal" que la DEA debe dejar de trabajar en Bolivia porque, según él, detectó que agentes de esa repartición habrían apoyado las protestas en contra del gobierno. Hoy se conoció que tienen tres meses de plazo para salir de Bolivia. El plazo corre desde el pasado sábado 1 de noviembre.
Según las mismas fuentes consultadas por el diario Los Tiempos, los "gringos" brindan información de primera mano; por ejemplo, sobre el tráfico de la droga que sale de Perú hacia Brasil, utilizando como puente el territorio boliviano.
En el diario La Razón, por otra parte, también se informa sobre la alta calidad de ayuda que recibían de los Estados Unidos. Bolivia no tendrá acceso a información valiosa y de alto costo en la lucha contra el narcotráfico, reveló ayer Luis Caballero, ex comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). "La información es carísima, bastante costosa, ellos (agentes de la DEA) tienen sus fuentes, en esto se requiere información, agregó.
"La información que nosotros tenemos sólo es nacional y el narcotráfico está conectado con los mercados más grandes, que no están en Bolivia, acotó y además puso de relieve que también la DEA "capacitaba al personal boliviano". Agregó: "Ellos manejan información a ese nivel y están en todas partes del mundo. Tienen información valiosa".
Por su lado, el director nacional de la FELCN, René Sanabria, dijo estar sorprendido ante la decisión del gobierno de poner fin a las actividades de la DEA. Sanabria admitió que la pelea no será la misma.
Por su lado, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que forman en Bolivia miembros de las Fuerzas Armadas y que se encarga de la erradicación de coca, continúa saliendo periódicamente adonde deben destruir la planta, para lo cual cuentan con el respaldo logístico de la NAS (unidad antinarcóticos de la Embajada de los EEUU), en el transporte aéreo y terrestre.
Militares y policías creen (y esperan) que los norteamericanos no saldrán por completo del país dejando solos a los bolivianos en la lucha contra las drogas, pese a la instructiva presidencial, por la lamentable importancia en el mundo de la producción de coca boliviana.