El consorcio financiero recibirá una inyección estatal de capital de unos €10.000 millones, informaron el gobierno y el Banco Central holandés
El objetivo de la iniciativa es evitar que hoy continúe la caída de la cotización bursátil.
ING sufrió graves pérdidas por la crisis financiera, según se informó el viernes al divulgar las cifras trimestrales. Sus acciones cayeron al cerrar la actividad bursátil a su menor nivel desde mediados de los años 90.
Durante una conferencia, se explicó que la inyección a ING no diluirá el capital actual de accionistas y que el gobierno nombrará dos personas para el directorio supervisor.
El ministro de Finanzas holandés Wouter Bos dijo que ING es una institución financiera sana. El gobernador del banco central, Nout Wellink, puntualizó que ING es un banco bien conducido, con sólida posición financiera y que tan pronto como la turbulencia financiera haya finalizado, el gobierno holandés puede abandonar su papel en ING.