La policía y los manifestantes se enfrentaron en las calles de Bangkok, con un saldo de 70 heridos. Las imágenes pueden herir su sensibilidad

El vice primer ministro de Tailandia, Chavalit Yongchaiyudh, renunció el martes, diciendo que asumía la responsabilidad por los enfrentamientos entre la policía y manifestantes opositores que dejaron 69 heridos en Bangkok.
La renuncia del principal negociador del Gobierno con el partido Alianza Popular por la Democracia (PAD por sus iniciales en inglés) significa un duro golpe para los esfuerzos del nuevo primer ministro, Somchai Wongsawat, por distender una campaña de cuatro meses de protestas callejeras contra el nuevo gobierno.
Chavalit dijo que él había ordenado a la policía que fueran moderados contra los 5.000 simpatizantes de la PAD que estaban parapetados fuera del parlamento para interrumpir el discurso inaugural de Somchai.
Algunos manifestantes resultaron heridos de gravedad, incluyendo dos hombres a los que cápsulas de gas lacrimógeno les explotaron junto a las piernas cuando la policía cargó contra las personas que llevaban atrincheradas frente al Parlamento de Bangkok desde el lunes por la noche.
"Dado que esa acción no logró lo que yo planeaba, deseo mostrar mi resposabilidad por esta operación", escribió Chavalit en su carta de renuncia.
Por la tarde, los militantes del PAD controlaban varias calles de la ciudad alrededor del parlamento y del cuartel central de la policía, donde la policía disparaba granadas de gas lacrimógeno a la multitud, que respondía tirando petardos.
"Derroquen al régimen de Thaksin. Juntos ganaremos o perderemos. Lo sabremos hoy. No nos rendiremos", dijo el líder de la PAD, Anchalee Paireerak. La PAD, una coalición de empresarios, académicos y activistas, acusa a Somchai de ser un heredero político del ex primer ministro y cuñado suyo Thaksin Shinawatra, que perdió el poder en un golpe de estado en el 2006.
El grupo sostiene que la democracia tailandesa ha sido socavada por el multimillonario Thaksin y sus aliados, que ganaron con facilidad las últimas tres elecciones. Desde que ocupó el cargo hace un mes, Somchai ha llamado a la reconciliación para acabar con los tres años de crisis política en Tailandia, un profundo conflicto entre Thaksin y sus partidarios de las zonas rurales pobres y sus rivales de la clase dirigente militar y monárquica.
Las protestas callejeras han afectado a la confianza de los inversores en Tailandia y distraído a los legisladores, cuando deberían concentrarse en desacelerar la demanda de exportaciones y las consecuencias de la crisis crediticia mundial, según los analistas.
Fuente: Reuters