El gobierno no descartó que se produzcan nuevos enfrentamientos entre opositores y oficialistas si fracasa el diálogo entre el Ejecutivo y los gobernadores. Las fuerzas de seguridad están en alerta

El ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Alfredo Rada, dijo hoy que las fuerzas de seguridad del Estado están "vigilantes y atentas" ante un posible rebrote de la violencia en el país si fracasa el diálogo abierto entre el Ejecutivo y la oposición.
Rada, en declaraciones a los medios en La Paz, no descartó que se produzcan nuevos enfrentamientos entre opositores y oficialistas porque "no está desmantelada" la organización "cívico-prefectural" a la que acusa de haber intentado un golpe de estado civil.
Hace varias semanas, simpatizantes de los prefectos (gobernadores) opositores de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca, y de los comités cívicos de esos departamentos iniciaron una ola de protestas que provocó al menos 18 muertes en el norte de Bolivia.
Los opositores reclaman un régimen autonómico para sus departamentos, un nuevo reparto de las rentas petroleras y que Morales frene el proyecto de Constitución que impulsa para refundar el país.
En Cochabamba, se inició un proceso de diálogo con el que tanto el Gobierno como la oposición autonomista tratan de llegar a un acuerdo que resuelva los principales puntos de conflicto y consolide la pacificación del país.
Los peores episodios de violencia se registraron en la remota región de Pando (norte), donde el Gobierno decretó el estado de sitio y detuvo al entonces gobernador, el opositor Leopoldo Fernández, por haber violado la medida.
El ministro Rada dijo que el Gobierno "no ha pensado en ningún momento" en ampliar la medida "ni en cuanto a término de tiempo ni en jurisdicción territorial".
Según el titular de Interior, la aplicación del decreto de estado de sitio, dictado el pasado 12 de septiembre por un plazo de 90 días, "es exitosa" ya que "ha evitado que más vidas humanas se pierdan".
Fuente: EFE