La compañía enfrenta una posible liquidación, luego que el grupo de empresarios que lanzó un plan para rescatarla retiró su oferta ante el rechazo de los sindicatos
Los miembros del consorcio CAI votaron por unanimidad el retiro de la oferta, en lo que representa un duro golpe para el primer ministro, Silvio Berlusconi, quien usó sus conexiones de negocios y poder político para persuadir a los inversores a salvar la aerolínea y mantenerla en manos de italianos.
"La situación es dramática y podríamos caer al abismo", dijo Berlusconi a periodistas. Al ser consultado sobre si eso significaba la quiebra de la aerolínea , se limitó a contestar: "Veremos". Augusto Fantozzi, gerente especial asignado por el gobierno, había advertido varias veces que comenzaría el proceso de liquidación de la aerolínea si se caía la oferta de CAI.
El consorcio de inversionistas italianos dijo que había retirado su oferta luego que seis de los nueve sindicatos de Alitalia se rehusaron a firmar el plan de rescate, que estaba dirigido a salvar sólo las partes rentables de la aerolínea.
El grupo argumentó que la aerolínea tiene una problemática situación financiera. Alitalia pierde 2 millones de euros (u$s2,9 millones) diarios.