"El gobierno boliviano ha fracasado en sus obligaciones en la lucha contra el narcotrafico", dijo hoy el mandatario, aunque no recortó la asistencia a la nación andina pese a que el embajador en el Altiplano fue expulsado

En una evaluación anual, la Casa Blanca colocó a Bolivia -el tercer mayor productor de cocaína a nivel mundial- así como a Myanmar y Venezuela en una lista de estados que "fracasaron demostrablemente" en cumplir sus obligaciones en la lucha contra la droga.
Es decir, La Paz pasará a formar parte de aquellos Estados que, bajo la mirada de Washington, no participan activamente de la lucha antidroga, y por tanto, mantienen algún nivel de connivencia con el narcotráfico.
"Por la presente designo a Bolivia, Venezuela y Myanmar como países que fallaron ostensiblemente en los 12 meses anteriores para cumplir con sus obligaciones en el marco de los acuerdos internacionales contra el narcortráfico", dijo Bush en Washington.
"También he decidido...que el apoyo a programas que ayudan a instituciones democráticas venezolanas y programas bilaterales en Bolivia son vitales para los intereses nacionales de Estados Unidos", señaló.
Por su parte, Álvaro García Linera, calificó hoy de "sanción arbitraria" que
Estados Unidos haya colocado a Bolivia en la lista negra del narcotráfico.
"No deja de ser nada más que una decisión política arbitraria, técnicamente injustificada y políticamente amañada en contra de los bolivianos", respondió el vicepresidente.
Agregó que el país andino (tercer productor de la hoja de coca después de Colombia y Perú) cumplió "de manera religiosa los convenios internacionales en cuanto a la reducción de cultivos de coca respetando los derechos humanos y convenios".
Dijo estar convencido de que la sanción de los Estados Unidos responde a otro tipo de criterios y como el de sancionar la reciente expulsión del embajador estadounidense Philip S. Goldberg, acusado de respaldar una conspiración contra el gobierno de Evo Morales.
La relación entre los EEUU y el gobierno del líder cocalero ha ido empeorando desde que campesinos oficialistas ocuparon y expulsaron a la agencia estadounidense Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés), hace un par de meses.
Asimismo, la crisis diplomática sufrió un desenlace de magnitud cuando Evo Morales decidió expulsar del Altiplano al embajador norteamericano, Philip Goldberg, acusándolo de participar en una conspiración separatista, algo rechazado por Washington.
De ese modo, en respuesta a la medida tomada por La Paz, los Estados Unidos expulsaron al embajador boliviano, Gustavo Guzmán.
Fuente: Reuters, DPA y AP