El reprentante opositor, el mandatario de Tarija, Mario Cossío, afirmó hoy que
la detención del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, cerró las negociaciones con el cocalero

El prefecto del departamento boliviano de Tarija, Mario Cossío, anunció hoy que fracasó la negociación con el gobierno para habilitar una ronda de diálogo para la pacificación de Bolivia.
"La negociación se inauguró con estado de sitio y se cierra (hoy) con una detención... El diálogo no ha muerto pero agoniza", dijo Cossío a los periodistas en el aeropuerto de Viru Viru de la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
Cossío abandonó el Palacio Quemado de La Paz después de mediodía tras fracasar en su intento que el gobierno libere a su colega, el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, detenido hoy en Cobija y traído a un recinto militar de La Paz para un confinamiento de 90 días mientras se inicie un proceso judicial en su contra por la muerte de al menos 15 campesinos y estudiantes en la comunidad de Porvenir, en Pando, norte de Bolivia.
"Tenemos que hacer consultas con todos los prefectos y dirigentes cívicos qué postura vamos a tomar en tanto para nosotros el diálogo no ha muerto pero agoniza", dijo.
Agregó que el diálogo de pacificación de Bolivia sólo será posible con la disposición del presidente Evo Morales a un acercamiento con los prefectos opositores.
"Esperemos que el presidente reflexione sobre el impacto de su decisión en la última oportunidad que había de pacificar para construir un gran acuerdo nacional", dijo.
Cossío, por otra parte, pidió a los habitantes del departamento de Tarija, sur de Bolivia, para que levante el bloqueo de carreteras que hoy cumplió 23 días.
El presidente influyente Comité pro Santa Cruz, Branco Marinkovic, por su parte, pidió hoy la libertad del prefecto pandino, Leopoldo Fernández, y ratificó el pedido de devolución de toda la renta petrolera a las prefecturas.
El gobierno, por su parte, llamó a continuar el diálogo y a firmar un acuerdo de pacificación del país. Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, hizo un llamado a los gobernadores de los departamentos opositores para que firmen el acuerdo, pero advirtió que el Gobierno no negociará los crímenes y delitos que se cometieron en medio de las protestas.
El funcionario calificó como un pretexto la posición de Cossío de que la detención de Fernández y el estado de sitio son un obstáculo para alcanzar el acuerdo. "No vamos a negociar la impunidad de una masacre, no vamos a negociar la impunidad a la muerte, al crimen perpetrado por funcionarios prefectorales o delincuentes pagados con recursos prefectorales", advirtió García.
"El rechazar la firma del documento es apostar por la violencia, por la confrontación, por las agresiones", dijo el vicepresidente al convocar a la inmediata firma del acuerdo.
Fuente: Télam, DPA y Reuters