Ahora más que antes, las mujeres y los hombres se sumergen en relaciones de una noche con extranjeros y evitan las serias. Los especialistas hablan de un "zapping de personas"

Cuestionable o no, según el punto de vista de quien lo lea y de quien viva la vida de esta forma, cada vez más argentinos prefieren el sexo casual con turistas, esas "aves de paso" que, según los hombres, no traen ningún compromiso y no son histéricas, y, según las mujeres, no las tildarán de "fáciles".
De esta forma, estos jóvenes que aún no creen estar listos para una relación profunda, seria y duradera buscan a aquellos que sólo arriban a la ciudad desde el interior o el extranjero por sólo pocos días o semanas para tener una relación casual de, justamente, pocos días o semanas o incluso horas.
"Las extranjeras están en todos lados: cuando voy a bailar o a tomar algo. También me las puede presentar algún amigo que quizás las conoció en un viaje y después vinieron de visita", relató Sebastián Graciosi, de 25 años, mientras buscaba a dos jóvenes mujeres de Dinamarca con quienes salió.
Luego, agregó: "Las turistas me divierten más. Es casi seguro que te las ganás la primera noche. Vienen a estudiar, laburar, y a estar con argentinos. Pegás buena onda, hablás en otro idioma un rato y listo. Después no te llaman, ni te piden nada serio. Tenés sexo, te pasás el e-mail y no la ves más hasta que en una de esas visitás su país".
Por su parte, Andrés Tomasello, de 28 añós, también opina igual que este nuevo modelo de "macho argentino": "Las turistas no se hacen las difíciles ni te histeriquean. Van de una al grano (
) Hoy ningún pibe de nuestra edad quiere compromisos, o no se anima. Quizás porque te da miedo que te lastimen. A veces también te da fiaca y sabés de entrada que no vas a poder bancar una relación muy estable, porque ya tenés mil cosas en la cabeza".
Esta nueva "moda" es llamada por los especialistas en sexología y psicología "zapping de personas". Ante esto, Adriana Arias, psicóloga y sexóloga, explicó que la distancia futura entre ambos es el elemento clave para "no engancharse".
"Saber que la otra persona vive lejos define de antemano cuánto compromiso habrá en una relación: ninguno", continuó.
Al mismo tiempo, reconoció que estar con extranjeros "como sujeto del deseo expande y estimula la erótica, y también habilita los permisos", mientras que Mariam Alizade, médica y psicoanalista de la Asociación psicoanalítica de Argentina, comparó la experiencia con "hacer un viaje".
Sin embargo, hay otros factores que llevan a que ahora más que antes se prefieran las relaciones casuales con personas de otro lugar, y entre ellas se contabilizan la prioridad de lo personal sobre lo común y compartido, las malas experiencias propias y las pésimas ajenas que llevaron a una separación dolorosa, publicó el diario Clarín.