Un gran número de ex combatientes llegó a los Paralímpicos para seguir haciendo historia. En este campo se destaca la delegación de los Estados Unidos. Historias de atletas

"Cuando era una joven gimnasta soñaba con llegar a los Juegos Olímpicos", recuerda hoy la nadadora norteamericana Melissa Stockwell. "Por eso esto es para mí una especie de segunda oportunidad", añade.
Stockwell es una de los 16 veteranos de guerra que integran la delegación de 213 deportistas norteamericanos en los Juegos Paralímpicos de Beijing. Hace cuatro años y medio la nadadora de 28 años perdió la pierna izquierda al explotar una bomba a la vera de una carretera en Bagdad.
Stockwell disputará mañana la final de los 400 metros libre, en los que es dueña del récord norteamericano, pero siente que de alguna manera ya ganó.
"Ganar una medalla de oro demostraría lo lejos que fui capaz de llegar. Una medalla sería la culminación, pero haber llegado hasta aquí fue desde el principio mi meta", explica.
Ser parte de los Juegos es lo más importante. "En los Juegos Olímpicos nacen héroes, pero a los Juegos Paralímpicos se llega ya como héroe", graficó Xavi González, director ejecutivo del Comite Paralímpico Internacional (CPI).
González destacó que los participantes en los Juegos Paralímpicos necesitaron primero cicatrizar sus heridas, labrarse una nueva existencia a través del deporte y convertirse luego en extraordinarios deportistas.
Es el caso del norteamericano Scott Winkler, de 35 años, que aspira a disputar el lunes la final de lanzamiento de peso. El ex soldado cayó hace cinco años de un camión cargado de municiones, y desde entonces está paralizado. El deporte le permitió salir de una larga depresión.
Al igual que Stockwell, Winkler se integró al Programa Paralímpico para Veteranos de Guerra (VP3) norteamericanos. La primera potencia mundial intenta ya desde hace tiempo sumar veteranos de guerra al deporte paralímpico.
El objetivo es que para los Juegos de Londres 2012 entre un 10 y un 15 por ciento de la delegación esté conformada por víctimas de la guerra, más del doble que en Beijing.
Hay más de 30.000 ex soldados norteamericanos que se mueven en sillas de ruedas, perdieron extremidades o están ciegos o sordos. Unos 800 de ellos son víctimas de la guerra de Irak.
La idea de encarar a través del deporte la rehabilitación de mutilados de guerra dio impulso tras la Segunda Guerra Mundial al movimiento paralímpico.
Las primeras competencias se celebraron en 1948, y los primeros Juegos tuvieron lugar en Roma 1960, con unos 400 participantes.
El término "Paralímpicos" se origina en el término griego "para", que significa "paralelo" o "junto a", y apunta al paralelismo con los Juegos, aunque muchos lo relacionen con "parálisis".
Stockwell fue desde el inicio de su rehabilitación una deportista activa, aunque al principio le costaba muchísimo nadar apenas 25 metros.
"Sabía que tenía un gran margen de mejora", recuerda hoy la norteamericana, a la que su entrenador, Jimi Flowers, elogia por su carácter decidido. "No es sólo que entrene a conciencia: hace todo lo que puede para ser exitosa".
"El deporte cambió mi vida", confirmó Stockwell, que de alguna manera sigue sintiéndose en combate. "Vas a Irak y defiendes a tu país vistiendo un uniforme. Aquí represento al mismo país, pero visto otro uniforme", concluyó.
Fuente: DPA