Líderes opositores de cinco regiones anunciaron que "radicalizarán" sus medidas de fuerza con cortes de ruta en contra del presidente, en medio de una tensión política que se prolonga por ocho meses

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Asimismo, anunciaron que no permitirán la realización en cinco de los nueve departamentos del referendo constitucional al que convocó Morales la semana pasada mediante decreto, y al que también se opone la Corte Nacional Electoral.
Los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, junto a organizaciones cívicas, todos ellos opositores, se reunieron y acordaron bloquear rutas en las cinco regiones aunque no fijaron fecha. La reunión tuvo lugar en la ciudad oriental de Santa Cruz.
Las cinco regiones ya realizaron bloqueos carreteros. Los opositores también demandaron la devolución de fondos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos que el gobierno tomó de los presupuestos regionales para pagar un bono vitalicio a los ancianos.
En tanto, poco más de cien manifestantes chocaron el martes con fuerzas del orden cuando intentaron tomar la oficina del Servicio de Impuestos Internos en Trinidad, capital del departamento de Beni, al noreste. Los choques se prolongaron hasta la medianoche.
La tensión subió desde la celebración del plebiscito el 10 de agosto que ratificó a Morales con el 67,4% de los votos, pero también a los prefectos opositores que impulsan la autonomía de sus regiones en abierta rebeldía al gobierno central.
Respaldado por su triunfo en las urnas, Morales anunció que avanzará en sus reformas y la semana pasada convocó mediante decreto a referendo para ratificar o rechazar un proyecto de nueva Constitución, lo que avivó más la confrontación regional.
Pero la Corte Nacional Electoral rechazó llevar adelante la consulta y adujo que la convocatoria debe aprobarla el Congreso y no el Ejecutivo. La Cámara de Diputados está dominada por el oficialismo y la oposición controla el Senado.
El tribunal electoral también paralizó otros comicios como los convocados por Santa Cruz y Tarija para elegir su asamblea legislativa regional con base en un estatuto de autonomía calificado de ilegal por el gobierno, y el de Chuquisaca para adherirse a las autonomías.
El proyecto constitucional propone la reelección del presidente, propugna una economía estatista y otorga poder a los indígenas, pero los opositores dicen que no representa el sentir de todos los bolivianos.
Desde el ascenso de Morales en enero de 2006, Bolivia vive un conflictivo clima social y político por las reformas que lleva adelante el mandatario entre ellas la nueva constitución y una redistribución de tierras. En contrapartida, la oposición regional impulsa gobiernos autónomos.
La cantidad de conflictos aumentó de 22,3 por mes a 24 el primer semestre de 2008, "por la acumulación de demandas no satisfechas", según un reciente estudio de la Fundación Unir Bolivia.
Fuente: AP