El Coeficiente de Variación de junio reflejó incrementos con respecto al último día de mayo del 1,55% en el sector privado registrado; 2,67% en el no registrado y 2,96% en el sector público

Los datos del INDEC dieron cuenta una vez más que la remuneración de quienes se desempeñan en la informalidad, o al menos no están alcanzados por descuentos para la caja de jubilación, volvió a subir más de las de quienes están alcanzados por las regulaciones de la AFIP y la ANSeS.
También recortó en un poco más de un punto porcentual la brecha de aumento entre el privado formal y el empleado en el sector público.
El índice del sector privado registrado, con base 100 en el promedio del último trimestre de 2001 fue 301,96; el del sector privado no registrado 234,98 y el del sector público 201,10 puntos.
De acuerdo con lo establecido en el Decreto 313/07, a partir de enero de 2008 se comenzó a aplicar el incremento en los aportes jubilatorios de los aportantes al sistema de capitalización, cuyo porcentaje pasó del 7% al 11%. Teniendo en cuenta este incremento el Nivel General del índice subió 2,09 por ciento.
Si se compara con el período base octubre - diciembre de 2001, los aumentos fueron del 158,44% en el Nivel General; en el sector privado registrado, 201,96%; en el sector privado no registrado, 134,98% y en el sector público, 101,10 por ciento.
Relativa mejora del poder de compra
Frente a la tasa de inflación que difundió el INDEC, de 118% desde la salida de la convertibilidad, el promedio de la economía acusa un aumento del salario real de 18,5%. Sin embargo, si por el contrario se toma la estimación de alza de precios de la consultoras privadas, del orden de 180% desde diciembre de 2001, surge todavía un rezago de casi 8 puntos porcentuales.
Con ambas mediciones, los únicos ganadores serían el promedio de los trabajadores registrados, con un rango de 38,5 a 8%, según se tome el índice oficial o los cálculos privados.
A excepción del promedio de los salarios de los agentes oficiales, que se mantienen atrasados respecto de cualquier índice de inflación, entre 8 y 28%, en el caso de los ocupados en negro la diferencia entre el IPC del INDEC y el de las consultoras económicas, significa pasar de una mejora del poder de compra de 7,8% a una pérdida de algo más de 16 por ciento.