RSS XML Bookmark Comentarios: 400 Recomendaciones: 5 Usuario destacado: R.G.S.ARG... Título más comentado: "Los suplentes de ..."

infobae.com

Domingo 5 de Julio
Ingresar | Registrarse Salir | El Clima 
27-07-08 | Argentina > Economía Imprimir Galería
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Las cantidades importadas ya superan a las exportadas

56 comentarios
Recomendar
Tamaño del texto

 

Daniel Sticco (Infobae.com)  

Ver galerias de imagenes

La mejora de los precios internacionales de los productos que más vende al resto del mundo la Argentina a un ritmo superior al de las importaciones no resultó suficiente para sostener el superávit de la balanza comercial.
 
Más allá de que nuevamente en junio el flujo del intercambio con el exterior de bienes producidos en el país volvió a estar afectado por las restricciones que impuso el largo conflicto entre el campo y el Gobierno, los últimos datos del INDEC dieron cuenta de que en una visión de más largo plazo, el crecimiento de del volumen de compras en el resto del mundo supera al de las ventas.

De ahí que la denominada ampliación de los términos de intercambio, entendido por la diferencia positiva de los índices de precios de exportación con los de importación, no se ha reflejado en una mayor brecha positiva entre las cantidades del flujo de comercio.

Después de la sustitución compras foráneas por productos de fabricación nacional que alentó la fuerte devaluación del peso en los primeros meses de 2002, se asistió a una notable licuación de ese fenómeno, al punto que desde 2004 la tasa de expansión de las cantidades adquiridas en el resto del mundo superó con creces al impulso que adquirieron los despachos, hasta llegar en junio a registrar un índice que lo excede en varios puntos.

En el caso puntual del mes pasado, mientras que las cantidades de productos enviadas al resto del mundo disminuyeron en 8%, el volumen de adquisiciones se elevó en 22%. Semejante brecha es similar a la que se acumuló en el semestre, puesto que pese a que el promedio de precios de exportaciones subió 32%, el total comercializado apenas creció 1%, en contraste con la respuesta que frente al alza más modesta de los valores de los productos, 13%, el tonelaje ingresado se expandió 28 por ciento.

Diversos fenómenos concurrentes y consecuencias
Entre las innumerables causas que explican semejante brecha, la cual no se advierte en la mayoría del resto de los países se destacan:

Restricciones a las ventas externas, a través de cupos para la carne vacuna, lácteos, cereales, combustibles, gas y energía eléctrica, por la política económica centrada más en asegurar crecientes niveles de consumo interno y precios desalineados con los internacionales, más que alentar inversiones para explotar los efectos de la bonanza que ofreció el mercado mundial.

Crecientes impuestos a la exportación, como fueron los persistentes aumentos de las retenciones, hasta llegar a niveles que han llevado a retraer la inversión en exploración petrolera y gasífera y de ese modo a disminuir las reservas comprobadas hasta niveles que amenazan con resultar inquietantes en corto plazo, dado el sostenido crecimiento del consumo que provocaron los "precios políticos".

Deterioro del tipo de cambio real, no tanto respecto de los que se desprenden de los índices oficiales de precios, sino de los costos que han tenido las empresas en los últimos años.

En contrapartida, el insuficiente incremento de la inversión para responder a las señales de un mercado doméstico demandante, junto al "abaratamiento" de los bienes foráneos que provocó el deterioro del "tipo de cambio alto y competitivo", llevó a una generalizada avalancha de importaciones.

Además, la modesta suba de los precios internacionales de los bienes que compra el país, se constituyó en otro factor que contribuyó a tonificar la demanda la externa.

Así el informe del INDEC dio cuenta de que las adquisiciones de bienes de capital, que incluye según la clasificación del organismo de estadística a máquinas de oficinas, aviones, computadoras personales, celulares y otros equipos electrónicos de uso familiar, se elevaron en el primer semestre 39%, las de bienes de consumo, tanto durables como automotores y artefactos para el hogar, como alimentos, textiles y otros, se acrecentaron 35%, mientras que las de combustibles y energía eléctrica aumentaron 28% y las de bienes necesarios para completar el ciclo de producción interna en varias industria subieron en menor medida, 14 por ciento.