4 de Diciembre
Martes 15 de Julio de 2008
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Nadie escucha a los abuelos: un tercio de los que está en un geriátrico no lo eligió
La cifra surgió de un estudio en el país, que reveló que no sólo hay pocas opciones para el cuidado de los adultos mayores, sino que pocos de los que viven allí lo hacen por decisión propia
Casi un tercio, por ejemplo, preferiría seguir viviendo en su casa, de acuerdo con un reciente estudio de relevamiento llevado a cabo en el área metropolitana de Buenos Aires, y que forma parte de un proyecto mayor que incluye Chile y Uruguay.

Este estudio, hecho en 2007 y cuyos resultados serán publicados este año, se basó en 304 entrevistas en profundidad a personas residentes en 101 instituciones geriátricas: “Cerca de un 30% dijeron que no habían participado en la decisión de ser internados –relata la socióloga Nélida Redondo, especialista en gestión de servicios para Adultos Mayores, profesora titular de la Universidad Isalud y coordinadora de la investigación–. Cuando las personas son obligadas a vivir en una institución su ánimo decae, aún cuando esté en un establecimiento de primerísimo nivel. La idea de que la gente tiene que decidir dónde y cómo vivir nos pareció una de las cosas más importantes para modificar los comportamientos.”

La mayoría, según Redondo, estaban viviendo solas antes de ingresar. Y hubo alguna circunstancia por la cual se decidió la internación: un accidente, el agravamiento de una enfermedad crónica o, en todo caso, algo que determinó que precisara mayor cuidado y mermara su grado de independencia.

Pero la decisión de internar a un familiar, asegura la socióloga, se debe en general a la falta de opciones en países como el nuestro: “En otros países hay servicios integrados, que incorporan la teleasistencia domiciliaria o las viviendas asistidas, en un gradiente donde la internación es el último recurso”.

Cuando existen más opciones, las familias no necesitan imponer; en cambio “aquí, aparentemente, la gente que vive sola no tiene muchas opciones: cuando sufre una caída o un accidente, en seguida se lo envía a una institución de este tipo, lo que indicaría que están faltando soluciones intermedias para esas personas, que en última instancia sólo necesitan un poco más de cuidados”, observa la realizadora del estudio, que reveló otros aspectos de la situación de las personas institucionalizadas (ver recuadro).

Según el último Censo, en la Argentina hay más de 800.000 personas de más de 65 años que viven en hogares unipersonales; tomando sólo el Área Metropolitana, son más de 300.000.
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