
El primer mes, tras dejar la casa familiar, deben pagar unos $5.000 nada más que para alquilar y equiparse. Algunos que se fueron ya volvieron. Irse con un amigo puede ser una solución.
Al empezar a hacer cuenta parea dejar la casa de los padres, quienes quieran independizarse deberán pensar en una cifra cercana a los $5.000.
Con ello cubrirán en el primer mes el alquiler, el depósito, la comisión, los servicios, los impuestos, el supermercado y el equipamiento básico de heladera, televisor, microondas y cama o agregar un 25% más al alquiler si se pretende un departamento amueblado.
Y esa cifra para muchos jóvenes, resulta inalcanzable. Sin embargo, instalarse es sólo el comienzo y lo más difícil es mantenerse.
Aunque muchos lograr superar esos primer meses con apremios o ayuda de familiares o de ahorros propios, no logran completar el año de independencia y la solución, es entonces volver a la casa de los padres.
Aquellos que se fueron en los últimos meses señalan que antes la plata me alcanzaba pero ahora las cosas empezaron a aumentar y mi sueldo, no y la plata me alcanza muy justo y no me permite ahorrar.
Hay quienes afirman que no tienen capacidad de ahorro ya que todo el sueldo se va en gastos. Como no quieren pedirles plata a sus padres y ellos no tienen problema en que vuelvan, regresan ayudando en casa.
Desde las inmobiliarias señalan que en los últimos meses, el 15% de los departamentos en alquiler rescinden el contrato y regresan a la casa de los padres según informa el diario La Nación.
Entre las estrategias para ahorrar dinero, se limitan las salidas, los gustos y los paseos. Muchos en cambio, deciden buscar un compañero con quien compartir los gastos.