
El tránsito de estupefacientes en el país del caudillo bolivariano es cada vez más preocupante. Los EEUU denunciaron que se pasó de 30 toneladas a 300 al año. Hubo un "aumento geométrico" por culpa de las políticas oficiales.
El embajador de los EEUU en Colombia, William Brownfield, dijo que se ha registrado un "aumento tremendo" en la cantidad de droga que transita por Venezuela, al pasar de las 20 ó 30 toneladas anuales a las actuales 300, y pidió la ayuda del Gobierno de ese país para luchar en conjunto contra ese problema.
El diplomático señaló en una entrevista que ayer publicó el diario de Bogotá El Tiempo que las autoridades norteamericanas han visto un "aumento geométrico" de la cantidad de drogas ilícita en tránsito por Venezuela.
"Se pasó de un promedio de 20 y 30 toneladas al año al actual de casi 300, nadie dice que eso ocurre por política oficial. Lo único que dice mi Gobierno es que se ve un aumento tremendo en la cantidad de droga que transita por ese país y que ojalá pudiéramos colaborar de una manera bilateral, regional, hemisférica y global para tratar de controlar ese problema", aseguró.
Brownfield evitó precisar a qué se debe el incremento del tránsito de drogas a través de ese país y, al ser preguntado sobre los supuestos controles laxos en Venezuela, indicó que el encargado de dar esas opiniones es el embajador de los Estados Unidos en Venezuela, Patrick Duddy.
Asimismo, señaló que es "muy positivo" que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llame a la guerrilla de las FARC a liberar a todos los secuestrados que tiene en su poder, "sin condiciones y de inmediato".
"Quiero agregar mi voz a la de muchos gobiernos en la región que aplauden esa declaración y exigen al secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) concluir este drama que, en algunos casos, son más de 10 años en cautiverio de centenares de seres humanos", afirmó el embajador.
Los rebeldes tienen como rehenes a tres ciudadanos de los EEUU, a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, otros líderes políticos, policías y militares, a quienes pretenden canjear por medio millar de sus hombres presos en Colombia y los EEUU.
Además, apuntó que Washington discrepa de cualquier Gobierno que apoye pública o privadamente las actividades o las declaraciones de las FARC, en referencia a las declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien se ha mostrado reiteradas veces a favor de esa guerrilla colombiana, con elogios a su desaparecido jefe Manuel Marulanda.
Brownfield señaló que a lo largo de su vida como diplomático ha tenido momentos buenos y malos, y que en su último destino antes de Colombia, como embajador en Venezuela, tuvo varios momentos "sensibles", pero también hubo situaciones positivas.
De otro lado, reiteró que Colombia es un aliado de gran importancia para los Estados Unidos y que Bogotá "seguirá como socio importante de los EEUU, cualquiera sea el ganador de las elecciones presidenciales" de noviembre en su país.
El representante norteamericano aclaró que si Ecuador decide no mantener la colaboración en la base de Manta, el Gobierno de su país tendrá que mirar otras opciones para su traslado que de todas maneras no será una "base", porque estaría controlado por el gobierno anfitrión.
"El Gobierno de los EEUU no está contemplando ninguna base militar en Colombia", dijo al aclarar sin embargo que sí existe la posibilidad de que sea un "lugar colaborativo, es una expresión larga y complicada, pero así debe llamarse".
"Estamos buscando el mejor lugar para ese tipo de colaboración: la colaboración en contra de la droga ilícita. Si me preguntan si existen alternativas en Colombia, la respuesta es por supuesto que sí", añadió.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió a principios de junio a las FARC que liberen a los secuestrados ''a cambio de nada'', lo que supuso un cambio de postura frente a su propuesta de otorgar el estatus de beligerancia a esa guerrilla para allanar la ruta hacia la paz en Colombia.
Fuente: EFE