La modelo no logra alejarse de los escándalos. Una vez más, se sacó el corpiño y tomó sol sin notar la presencia de los paparazzis

Si bien dijo una y otra vez no estar conforme con su delantera, la modelo Katie Price no la escondió demasiado durante su estadía en Cannes.
El portal Egotastic publicó las imágenes del toples que hizo mientras tomaba sol en la reposera de un hotel.
Price, apodada Jordan, declaró que detesta sus lolas porque son demasiado grandes y, según dijo, están caídas.
Ellas lucen bien en corpiño pero se caen cuando me paro y se ven muy mal cuando estoy acostada, indicó la modelo, que reveló que quiere dejar los escándalos por una vida más seria.