Un estudio realizado en los Estados Unidos señala que las personas que duermen menos de seis horas o más de nueve son propensas a estar obesas

El trabajo descubrió que los que dormían menos de lo aconsejable o en exceso, fumaban más, hacían menos actividad física y bebían más alcohol que aquellos que dormían entre seis y nueve horas, podrían engordar con mayor facilidad.
La investigación se hizo sobre la base de una encuesta realizada puerta a puerta a 87.000 adultos norteamericanos, entre 2004 y 2006, conducida por el Centro Nacional para Estadísticas de la Salud, que forma parte de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades.
El sondeo no tuvo en consideración la influencia de otros factores, como la depresión, que puede contribuir a que una persona coma más de lo normal, a fumar más o sufrir de insomnio y otros problemas, según informa el diario La Nación.
Se detectaron más fumadores entre las personas que dormían menos de seis horas: el 31% dijo que era fumador en el momento del estudio. De aquellos que gozaban de nueve o más horas de sueño, el 26%, también eran fumadores. La tasa global de fumadores en los Estados Unidos es, según el estudio, del 21%.
Para aquellos participantes del estudio que dormían de siete a ocho horas, la tasa de tabaquismo fue más baja: 18%. Los resultados fueron similares con respecto a la obesidad: aproximadamente el 33% de quienes dormían menos de seis horas eran obesos, y el 26% de aquellos que dormían nueve horas o más. Las personas con un tiempo normal de sueño fueron el grupo con menor tasa de obesidad, el 22%.
Los especialistas sostienen que existe un promedio de horas de sueño aconsejable según la edad: los chicos de entre 3 y 5 años deberían dormir entre 10 y 12 horas; los de 5 a 12, entre 11 y 12; los de 12 a 16, alrededor de 9 horas y media; los adultos, entre 7 y 7 y media, y los ancianos, entre 6 y media y 7. Aunque señalan que hay personas a las que les basta dormir 4 horas, y otras que necesitan dormir 12, 13 o 14 horas para sentirse reparadas.