22 de Noviembre
Jueves 01 de Mayo de 2008
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Los golpes bajos opacaron la noche más copera
El San Lorenzo-River fue caliente por donde se lo mire. Hubo patadas, pero también insultos malintencionados. Por ejemplo, los que recibieron Eduardo Tuzzio y Diego Simeone
En medio de la cancha, Eduardo Tuzzio y Gonzalo Bergessio acababan de pegarse un par de patadas.

Pero la "calentura" entre ambos, que duró casi todo el partido, no se terminó en lo físico, sino que siguió en las durísimas declaraciones del hombre de San Lorenzo.

"Cornudo. Sos un cornudo", le espetó al tiempo que le hacía gestos con la mano.

Ante esto, el defensor prefirió quedarse callado masticando bronca e impotencia, tal como se observaba en ese momento.

La bajeza a la que apeló Bergessio tiene que ver con lo que le sucedió al jugador de River cuando, sin quererlo, estuvo en el eje de un escándalo sentimental en el que estuvo vinculado quien hasta hace unos años era su gran amigo: Horacio Ameli.

Desde entonces, Ameli fue marginado no sólo por quienes eran sus compañeros en el plantel de River, sino también por los futbolistas de otros equipos a los que fue a jugar.

La imagen de Ameli quedó tan por el suelo como su carrera profesional.

Pero el gesto de Bergessio fue tan cuestionable como bajo, sobre todo porque apeló, en medio de un partido de fútbol, a agresiones que -en algún punto- también lo manchan como ser humano.
 
También ligó El Cholo
Algo similar sufrió Diego Simeone en la noche del miércoles. El "cornudo, cornudo" bajó incesantemente desde la tribuna en la que se encontraba la parcialidad local.

El cantito hacía alusión a la reciente separación del técnico de River de su esposa Carolina Baldini, quien lo habría dejado por un guardavidas de Mar de Ajó, según trascendió semanas atrás.

Ella ganó aún popularidad con su participación en el programa televisivo Bailando por un Sueño, mientras que él siguió enfocado con su tarea en River. Anoche su desgracia no pasó desapercibida.
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