Dos semanas clave para la continuidad de Ischia
En un clima enrarecido, Boca jugará en los próximos 13 días un superclásico ante un River puntero; ante el otro líder del Clausura, Estudiantes, y el ida y vuelta frente al Cruzeiro, por octavos de la Libertadores
Carlos Ischia, a partir de su derrota frente a San Lorenzo, comenzó a transitar un camino sinuoso que puede decidir su suerte al frente del plantel de Boca Juniors que tendría como fecha límite el próximo 12 de mayo, con el partido ante Estudiantes, uno de los dos punteros del Clausura, junto a River Plate.
En el medio quedará el superclásico y los dos enfrentamientos con el Cruzeiro por los octavos de final de la Copa Libertadores, a la que el equipo, actual defensor del título, clasificó con una alta dosis de transpiración.
Ayer, Boca pareció un equipo al que le cuesta afrontar dos torneos. Pese a la derrota frente a San Lorenzo, mantiene una posición expectante en el torneo por una buena cantidad de puntos obtenidos, muchas veces gracias a la excepcional eficacia de sus delanteros.
Los problemas en el medio para dominar partidos y en la defensa para soportar embates rivales, sobre todo aéreos, empezaron a hacer mella en la confianza de algunos hinchas y directivos, pese a que sólo lo admiten con el bajo, en torno a un técnico.
Un escenario conducente para la continuidad de Ischia que haga olvidar las críticas es lograr acceder a los cuartos de final de la Copa Libertadores y obtener buenos resultados ante los punteros del Clausura, para seguir prendido en la lucha por el torneo local.
Sin embargo, algunos ya piensan en un cambio de timón en el caso de que los resultados no se den, teniendo en cuenta la delicada situación de un año electoral en Boca. Los nombres que se escuchan son los del eternamente preferido Carlos Bianchi, pero también otros muy prometedores, vinculados con la historia del club, como el de Diego Cagna.