Las cuatro entidades se fueron satisfechas de Casa de Gobierno. Sin embargo, el lunes presentarán una propuesta con correcciones al sistema que regula la exportación de granos

Fue un paso importante, pero no definitorio. Los máximos referentes de las cuatro asociaciones agropecuarias estaban ansiosos por encontrarse con Cristina Kirchner. Y ayer, al fin, se vieron las caras en la Rosada.
La Presidente, minutos antes de la reunión, había defendido el sistema de retenciones que desató la furia de los productores. Sin embargo, en la reunión se mostró abierta al diálogo y el cuarteto del agro se fue gustoso.
Ahora bien, a sabiendas que el Gobierno no piensa dar marcha atrás con la llamada "tablita" que implementó Economía, técnicos ligados a las entidades rurales diagraman hace días un contra plan.
La idea es llegar al próximo lunes, cuando se lleve adelante el nuevo encuentro entre el Gobierno y el campo, con una batería de correcciones que morigeren los impactos de las retenciones móviles.
Es decir, quieren evitar que la mejora que proviene del alza de precios de los granos vaya a parar exclusivamente a las arcas fiscales.
Ese será entonces el primer objetivo del contra plan agrario. También quieren dejar sentado el alto impacto de la suba de precios de los insumos: los fertilizantes, agroquímicos y gasoil ya treparon un 65 por ciento.
Por otro lado, los ruralistas quieren que las compensaciones que el Gobierno prometió para los pequeños chacareros sean mayores, cuestión que la retención final sea del 20 por ciento.
En ese grupo quieren que se incluya a productores de hasta 1.000 toneladas, aunque sólo con pagos por las primeras 500 toneladas, según publica hoy el diario Clarín.