La Legislatura porteña aprobó la ley que regula el derecho de las escuelas de gestión privada a denegar vacantes a alumnos. Deberán fundamentar por escrito la decisión. Si la negativa no tiene fundamento, serán sancionadas

La iniciativa, consensuada entre los diputados Pablo Failde (Frente para la Victoria) y Victoria Morales Gorleri (PRO) en la comisión de Educación, fue aprobada por 48 votos contra 1 (Raúl Fernández) en general, cuando sólo necesitaba mayoría simple (31).
El primer artículo -que tuvo varios votos negativos- consigna que los establecimientos en cualquier nivel "no podrán negar sin causa la matriculación o la rematriculación a un/a aspirante para el año lectivo siguiente".
Según la normativa, la escuela tendrá 20 días corridos para informarle por escrito a la familia del estudiante los motivos de su negativa, lo que en teoría apunta a evitar casos de discriminación, denunciados unas 70 veces por año.
Sin embargo, muchos legisladores manifestaron que el proyecto debía avanzar más y contemplar la posibilidad de la quita de licencia para las escuelas que no cumplan casi todos la consideraron una norma positiva.
La presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI), María José Lubertino, quien estuvo presente en el debate, manifestó que "se trata de un avance", pero resaltó que el único argumento válido es el cupo de vacantes.
En la práctica, los dos principales motivos para no aceptar la rematriculación de un alumno son los denominados trastornos en su conducta y discriminación por cuestiones físicas en cuanto a su matriculación.
En caso que la Justicia o el Ministerio de Educación porteña, autoridad de aplicación de la ley, comprueben que las excusas no son válidas, se contemplan multas desde 10 hasta 50 veces el costo de la cuota mensual, aunque para algunos diputados eso no garantizará que las escuelas efectivamente incorporen al niño.
Cada 31 de octubre vencerá el plazo para que las escuelas notifiquen sus argumentos a las familias, que podrán denunciar ante la cartera educativa su situación si su hijo es rechazado sin explicaciones.
Como contraparte, al matricular a sus hijos, los padres deberán firmar un "compromiso de aceptación" del Proyecto Educativo Institucional y su reglamento interno, que avalarán a la institución en caso de no ser cumplidos para no renovarle la vacante.
Otras aprobaciones
En la sesión también fue aprobada la modificación del Sistema Informático de Obras de Infraestructura y Arquitectura Urbana (SIDIAU), que se dividirá en vía pública y espacio aéreo y facilitará la gestión del gobierno en todo lo referente a su planificación, coordinación y contralor.