El dirigente de la UOCRA La Plata, Juan Pablo Medina, ahora intimidó al fiscal que interviene en la causa ante la posibilidad de ser detenido. "Si al Pata lo tiran al bombo, va haber quilombo", vociferaron sus seguidores

La respuesta del fiscal Marcelo Romero, ante las acusaciones, fue contundente. Aseguró "no tener miedo" a las consecuencias que pudieran ocasionar las amenazas proferidas por el líder sindical de UOCRA La Plata, Berisso y Ensenada, Juan Pablo Pata Medina, quien se encuentra con un pedido de detención.
Las amenazas fueron pronunciadas en una asamblea multitudinaria en la que se discutió la toma de un obrador en Ensenada y la posterior ocupación de un sector de la destilería Repsol-YPF. Por este delito, pesa sobre el gremialista un pedido de detención, sobre el que cursa una eximición de prisión.
"Ojo vos juez, vos fiscal, si tomás esa decisión (su detención) no podemos garantizar lo que suceda acá en La Plata", dijo Medina, y preguntó a la multitud que lo seguía, si iba a permitir que la justicia lo detenga. A lo que la gente contestó a gritos que "no", y vociferó: "Si al Pata lo tiran al bombo, va haber quilombo".
Consultado acerca de estas afirmaciones, Romero dijo que "no los asustan los nuevos patoteros" y calificó a las amenazas de "pirotecnia verbal". Consideró en declaraciones a un portal platense: "Nosotros trabajamos a diario con gente sospechada con haber matado a la madre o violado a sus hijos. Trabajamos con el delito y con el delincuente".
Las acusaciones a Medina
El dirigente gremial fue imputado de "coacción agravada, robo calificado, daños, lesiones e interrupción de vías de comunicación", luego que él y unos 300 manifestantes destrozaran unas obras de desagüe que se realizaban en Ensenada, donde a su entender debían contratarse obreros de la bolsa de trabajo del sindicato.
Allí, además, de agredir a los empleados municipales y romper parte de su trabajo, se enfrentaron con la Policía, les robaron armas y, según relatos de vecinos, se realizaron disparos.
Al llegar refuerzos policiales, los sindicalistas huyeron hacia la destilería de Repsol-YPF y de acuerdo a la causa, en ese lugar Medina amenazó con "volar" la destilería, lo que es investigado ahora por la justicia federal.