El capitán de la Selección india de fútbol, Bhaichung Bhutia, rechazó llevar la antorcha olímpica de Beijing 2008 en protesta por la política represiva de China sobre Tíbet

El futbolista, que debía portar la antorcha cuando pase por Nueva Delhi el próximo 17 de abril, proviene de Sikkim, un pequeño estado fronterizo con China y que posee una minoría que practica el budismo, igual que él.
"Simpatizo con la causa del Tíbet. Tengo muchos amigos en Sikkim que practican el budismo. Esta es mi manera de solidarizarme con la gente del Tíbet y su lucha. Lo que está sucediendo allí no es justo", dijo al diario indio The Times.
De esta forma, Bhutia, quien nació en la aldea de Sikkim en los Himalayas, se convierte en el primer deportista que reconoce abiertamente su rechazo hacia la organización de los Juegos. "Deploro con vehemencia la represión y tortura desatada por las autoridades chinas en el Tíbet'', dijo por otra parte, en declaraciones a la agencia AP.
India, donde está el Dalai Lama y su gobierno en el exilio, vivió numerosas protestas tras los incidentes en el Tíbet, pero el gobierno de ese país le confirmó a China la seguridad en el paso de la antorcha por su territorio.
Otros atletas indios aceptaron, en cambio, llevar la antorcha. El fuego partió ayer de Beijing para iniciar su viaje de 137.000 kilómetros en 19 países alrededor del mundo, incluida la Argentina, para retornar a China en mayo y recorrer ese país, inclusive el Tíbet, y volver a la capital para los Juegos, que comenzarán el 8 de agosto.