5 de Diciembre
Domingo 06 de Abril de 2008
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Porretti quedó detenido
El intendente se presentó ante la Justicia de Dolores, según anticipó C5N. "No quiero pasar por el bochorno de ser esposado por la Policía", habría confiado a su círculo íntimo
Porretti no acepta la destitución
El viernes, a 53 días del primer pedido detención, el suspendido intendente de Pinamar Roberto Porretti, acusado de extorsión a empresarios, quedó preso. Se entregó en el Juzgado de Garantías de Dolores luego que se dictara una nueva orden de captura y se convirtiera durante ocho horas en uno de los hombres más buscados del territorio bonaerense.
 
Desde las 13, cuando el juez Gastón Giles firmó el arresto, el paradero de Porretti fue un misterio y más de un centenar de efectivos lo buscó en su casa, en el Municipio y en baúles, cajas y habitáculos de cada vehículo que salía de Pinamar, pero no lo encontró.
 
Durante toda la tarde hubo rumores y versiones distintas entre sus voceros y abogados, que también estaban divididos. Desde allí trascendió que el intendente suspendido estaba por un lado "negociando" su entrega mientras que, al mismo tiempo, sus allegados esperaban suerte para los planteos que hicieron ante el Tribunal de Casación bonaerense para frenar la detención: un recurso de queja por denegatoria de la excarcelación de prisión y un habeas corpus. 
 
Sin embargo, en la Sala II de la Casación no había planes de resolver ayer por la noche el habeas corpus -que era el que podía ser más urgente-, y aún así era discutible que pudiera entender que estaba sufriendo una detención arbitraria.
 
Lo cierto es que, frente al negro escenario, Porretti pareció entender que no tenía muchas opciones: minutos antes de las 20 uno de sus abogados, Roberto Babington, anunció que Porretti se estaba dirigiendo a la Fiscalía de Dolores para entregarse. Según sus allegados, en declaraciones a C5N, "no quería pasar por el bochorno de ser esposado por la Policía".
 
A las 21, la fiscal María Fernanda Haschmann, que impulsó su captura, se retiró de su despacho diciendo a los periodistas que ella no lo esperaba y que Porretti estaba "prófugo", pero apenas unos minutos después se supo que a esa hora el suspendido jefe comunal se había presentado junto a su hijo y uno de sus defensores, José Ochoa, en el juzgado de Garantías de Giles.

Desde allí fue trasladado a una dependencia policial, donde quedó alojado para pasar la noche. En principio no se preveía que mañana fuera llevado a la fiscalía o al juzgado para comparecer, porque él ya prestó declaración indagatoria.
 
La defensa, sin embargo, sí se presentará hoy ante el magistrado para pedir una excarcelación extraordinaria: "El juez Giles tiene que dar cumplimiento a la orden que dictó en febrero su colega (Laura Elías), pero esperamos que pueda disponer de inmediato otra medida" por su criterio "garantista", dijo el abogado Babington.
 
El caso
La historia judicial de este caso comenzó en febrero pasado cuando los empresarios Rubén Cameroni y Javier Porjolovsky, del complejo bailable Ku-El Alma, acusaron a Porretti y a su secretario de Gobierno, Aldo Leonián, de intentar cobrarles $400.000 para no cerrarles la discoteca.
 
Según dijeron, de ese dinero $225.000 corresponderían al pago de un canon adeudado por usar espacio público y $175.000 serían para los funcionarios.
 
Para probarlo presentaron un video grabado por los empresarios donde se ven tres reuniones, una de ellas en las oficinas municipales en la que está presente Porretti asintiendo con la cabeza cuando Leonián habla de la necesidad del pago.
 
El 11 de febrero la fiscal pidió la captura de los dos funcionarios: el ex secretario fue arrestado, pero Porretti alcanzó a presentar un recurso de exención de prisión que le permitió seguir apelando la medida.
 
El 11 de marzo pasado la Cámara de Dolores confirmó que había "indicios vehementes" para creer que los funcionarios implicados habrían, con "caracteres extorsivos", amenazado con demoler la discoteca si los empresarios no les pagaban los cánones supuestamente exigidos.

Así, dejó detenido a Leonián -pero con arresto domiciliario-, mientras que rechazó el pedido de exención de prisión de Porretti y lo dejó al borde de la prisión. Pero ello no se cumplió porque el intendente apeló y frenó la medidas hasta que el martes pasado la Cámara de Dolores declaró inadmisible el planteo.
 
Fue así que el juez Giles dispuso su captura.
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