El represor debía dar testimonio por crímenes de lesa humanidad, luego de ser extraditado desde España, donde cumplía una condena provisional. Al mediodía, no quiso hablar ante la Justicia

El extraditado represor Ricardo Cavallo llegó antes de las 11 a los tribunales de Comodoro Py 2002, de esta Capital, donde el juez federal Sergio Torres lo indagó por delitos cometidos en el centro que funcionaba en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), durante la última dictadura militar. Sólo que el ex represor negó a brindar su declaración.
A esos efectos fue conducido a los tribunales de la zona de Retiro por efectivos de Interpol, con un importante operativo de seguridad, desde el aeropuerto internacional de Ezeiza, donde arribó a las 9.20, en el vuelo UX041 procedente de España.
Ricardo Miguel Cavallo había dejado ayer la cárcel madrileña de Alcalá, donde cumplía una condena provisional, para viajar a la Argentina, donde el juez federal Sergio Torres lo investiga por crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada.
El ex militar, conocido por su alias de "Sérpico", llegó a la Argentina esta mañana.
Torres había dispuesto la semana pasada el envío de una comisión de Interpol a España para disponer el traslado a la Argentina de Cavallo. El juez federal tiene imputado a Cavallo en la megacausa que investiga los crímenes cometidos durante la última dictadura militar en la ESMA.
Entre los hechos que se le imputan en esa causa, se encuentran los crímenes del periodista y escritor Rodolfo Walsh, de las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon, y de las Madres de Plaza de Mayo Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco y Azucena Villaflor.
Cavallo fue descubierto y detenido a mediados del año 2000 en México, tras una investigación del periodista José Vales, pero fue trasladado a España donde se le seguía un proceso judicial por el delito de genocidio, torturas y terrorismo.
El 14 de marzo la Audiencia Nacional española autorizó, a instancias del Consejo de Ministros, su extradición a la Argentina, y archivó la causa por delitos de lesa humanidad que se le seguía en Madrid.
En marzo pasado, jueces de la Audiencia Nacional española argumentaron la extradición en el principio de "locus delicti", o de dar prioridad tribunalicia al lugar donde se cometieron los hechos.
Además, la entrega de Cavallo a la Argentina fue autorizada por México, ya que fue ese país el que lo detuvo en 2000 y tres años después lo extraditó a España a petición del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
Cavallo había manifestado su beneplácito a la Audiencia Nacional para ser extraditado porque, en consideración de sus abogados, luchó siete años para ser juzgado en la Argentina ante el juez natural.
Cavallo estaba interno en la prisión madrileña de Alcalá, destinada a miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios o militares, donde coincidió con el también ex militar argentino Juan Carlos Fotea, quien tardó mes y medio en ser entregado a la Argentina después que el Consejo de Ministros acordase su extradición.
El 19 de marzo fue extraditado también desde España el ex agente de la Policía Federal Rodolfo Eduardo Almirón, acusado de ser uno de los jefes de la organización parapolicial Alianza Anticomunista Argentina, la Triple A, que según la Justicia operó en el país durante los gobiernos de Juan Domingo Perón e Isabel Martínez (1973-1976).
Fuente: DyN