8 de Enero
Domingo 16 de Marzo de 2008
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Al menos cien muertos por la represión china en Tíbet
Nuevas protestas aisladas se desataron en la capital tibetana, Lhasa, y en la provincia china de Gansu, mientras el gobierno tibetano en el exilio informó un centenar de muertos. China sólo reconoció diez
Tíbet, incendio, manifestaciones
En Lhasa, que el viernes fue escenario de graves enfrentamientos, volvieron a salir ayer a la calle manifestantes tibetanos, pese a los masivos llamamientos de las fuerzas de seguridad, informó la organización Campaña por un Tíbet Libre, en base a la entrevista de un ciudadano extranjero en Lhasa realizada por la televisión británica ITV.

También monjes budistas del monasterio de Labrang Tashikyil en Sangchu, en la provincia china de Gansu, volvieron a manifestarse, según datos del exilio tibetano. Otros ciudadanos se unieron a su marcha, informó el Centro Tibetano para los Derechos Humanos y la Democracia (TCHRD) con sede en India. Los manifestantes, que pidieron la independencia de Tíbet y anunciaron su apoyo al Dalai Lama, se dirigieron a la sede del gobierno regional de Sangchu.

Fuerzas paramilitares chinas actuaron contra los manifestantes, realizaron disparos al aire y utilizaron gases lacrimógenos contra los monjes, informó la organización, que habló de detenidos y de golpes a los manifestantes.

Las autoridades chinas desplegaron soldados y tanques en la capital tibetana, exigiendo la rendición y entrega de los alborotadores si no desean recibir un grave castigo por la violencia desatada a raíz de las protestas independentistas. Quien se entregue antes del lunes a medianoche verá reducido su castigo, según se dijo.

El gobierno tibetano exiliado en la India afirmó que dispone de "informaciones no confirmadas" sobre la muerte de unas 100 personas durante los disturbios ocurridos en los últimos días en la capital de Tíbet.

Según un comunicado desde Dharramshala, se impuso "la ley marcial" en Lhasa. Anteriormente, el jefe de gobierno tibetano, Qiangba Puncog, lo había negado en Pekín.

Según el Centro tibetano para la Democracia y los Derechos Humanos en India (TCHRD), sólo en los templos Jokhang y Ramoche y en el mercado de Thomsighang murieron 25 tibetanos. Los disturbios también se extendieron a monasterios en las provincias de Gansu y Qinghai.

La emisora norteamericana Radio Free Asia habló de hasta 80 muertos. Mientras, la agencia oficial de noticias china Xinhua reconoció sólo diez muertos, la mayoría víctimas de incendios premeditados.

Un alto funcionario del gobierno tibetano dijo que las víctimas son "todas civiles inocentes" y que hay muchos policías gravemente heridos.

El gobierno tibetano negó que las fuerzas de seguridad abrieran fuego contra los manifestantes, pero reconoció que sí hubo disparos al aire y se utilizó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, señala Xinhua.

En Lhasa se detectaron 160 focos de incendio, 40 de ellos de gran envergadura. En el centro de la capital una mezquita quedó destruida por el fuego, añadió la agencia estatal.

"Actuaremos con firmeza contra quienes quieren dividir la patria", dijo el jefe del gobierno tibetano, Qiangba Puncog, en el marco del Congreso Nacional del Pueblo en Pekín.

China acusa al Dalai Lama
Las autoridades chinas acusan al "grupo en torno al Dalai Lama" de haber planeado los disturbios: "Disponemos de pruebas suficientes de que esta acción es una conspiración política planeada por el grupo del Dalai Lama", señala un comunicado divulgado por los medios estatales.

El líder espiritual tibetano pidió el viernes desde su exilio en la India el fin inmediato de los disturbios y la violencia.

El parlamento tibetano en el exilio instó a las Naciones Unidas a mandar a un enviado especial a Tíbet para intervenir e investigar las violaciones de los derechos humanos.

Entre tanto, la televisión estatal mostró por primera vez imágenes de alborotadores destrozando vehículos o negocios en la capital tibetana. La presentadora señaló que se trata de "un pequeño grupo de gente en Lhasa" y que la conspiración está "condenada al fracaso".

Las protestas contra el dominio chino en Tíbet se extendieron nuevamente a la India, donde un grupo de 44 personas reanudó una manifestación pacífica dos días después de que fueran detenidos 102 manifestantes.

La marcha partió de Dehra, unos 60 kilómetros al sur de Dharamshala, donde el Dalai Lama instauró el gobierno tibetano en el exilio en 1959, tras huir del dominio chino en Tíbet.

Mientras, un grupo de unos 50 tibetanos irrumpió en el consulado chino en Sydney, escalando el muro de tres metros de altura que rodea el edificio. Siete personas fueron detenidas tras enfrentarse con la policía. En Nepal, tibetanos exiliados comenzaron una huelga de hambre, mientras en la capital alemana se celebraron protestas. Anoche estaba previsto un acto en Londres.

Fuente: DPA y Reuters
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